Bienvenidos una episodio más de La Tertulia Metal Nostrum, Antes de nada os invito a suscribiros a nuestros canales tanto en Youtube como en Spotify y darle a ese timbrazo para que más metaleros puedan leer o escuchar y ver esta entrevista. Aquí estamos para hablar de metal sin pelos en la lengua.
En esta ocasión nos ponemos en contacto con Manuel Ramil,
teclista y productor español del metal. Conocido por su trabajo en grupos como
WarCry, Sauze, DELALMA, Mago de OZ y Alderaan. Actualmente teclista de Avalanch
y del proyecto Adventus con el que acaban de editar… “de mi Corazón y otras
miserias”, que lidera junto con Ramón Lage. Le damos la bienvenida a este
espacio, ¿cómo estás? Estoy encantado de saludaros por fin y de
compartir aquí un ratito con vosotros. Feliz de saludaros.
Qué tal si empezamos con tus orígenes en el mundo de la música ¿Cuál fue
el momento exacto que te hizo enamorarte del metal? Creo que hay un momento que me
quedó grabado y fue un amigo guitarrista, podía tener quince años, me prestó el
Odyssey de Ingwie Malmsteem, fue lo primero que me cayó de ese estilo y el
primer recuerdo claro que yo tengo, de decir, ostras esto me mueve, me gusta y
de algún modo fue un punto de partida para entender esa música y empaparme un
poquito más. Intentar ir por senderos más similares o un poco más distantes a
veces, pero al final todo viene de cosas como esa y es el primer recuerdo claro
que tengo, una cinta de cassette que me prestó y me dijo: escúchate esto, creo
que te va a gustar, y la verdad es que me llamó la atención
Sin embargo en vez de la guitarra te decantaste por los teclados. Por
aquel entonces ya tocaba piano, y el teclado. En mi casa siempre ha sido una
familia muy musical, de hecho hay más gente que se dedica a cantar, hay un
clarinetista, profesionalmente quizás somos estos tres. Pero en mi casa siempre
había un piano, que tocaba mi hermana y que era como un juguete más de la casa.
Empecé por ahí, también había gaitas y flautas, pero me llamaban menos, aunque
también la tocaba. Creo que todos empezamos por ahí, y había ese piano y empecé
a tomar clases, me fue me fui encauzando por ahí. Aunque creo que mi
instrumento realmente sería la batería, tengo cierta facilidad para tocarla a pesar
de que nunca la he tocado más allá de echar un rato, pero sí que es un
instrumento con el que creo que me entendería muy bien. Mi hijo mayor, por
ejemplo, toca la batería. Flipa con el metal extremo y los derroteros que es
que va siguiendo son otros. Lo mío con el teclado, evidentemente me gusta y
había cierta facilidad, pero creo que fue más cuestión de que había un piano
ahí en casa y me fui encauzando.
¿La guitarra nunca te la planteaste? Sí, la guitarra, como
algunos otros instrumentos, la toco. Cuando grabo las demos de Adventus u otras
cosas, grabo mis guitarras, pero como punto de partida simplemente. Sí que es
un instrumento que me llama la atención, pero nunca me planteé tomar unas
clases. Creo que si tuviese que decirme ahora, en el supuesto de que me
dijeran, no vas a tocar el teclado nunca más, escoge otro instrumento, sería la
batería. Incluso el bajo te llama más la atención que la guitarra.
En aquellos primeros años, ¿tuviste el apoyo de la familia, de tus padres?
Sí, mi madre es una persona muy ligada a la música, mi padre no
tanto. Ahí hubo unas diferencias. Recuerdo cuando tocaba con mis amigos en Torquemada,
hubo una época en la que llegamos a tocar prácticamente por toda Galicia. A mi
padre, eso de que pillásemos el coche para irnos a tocar a Trives, en Ourense,
que es como de otra punta, no es que le hiciese una especial gracia. A mi
madre, sí, la parte musical siempre le llamó, le gustó, le pareció bien y
siempre hubo ese apoyo. Es verdad que cuando en el segundo concierto que yo
hice con Warcry, que fue en un festival que se llamaba Metal Christmas, en
Madrid, en la sala Aqualung, creo que eran 2.600 personas, mi padre pasó de
verme en un bar de mi pueblo delante de quince personas, a cinco o seis meses
después, verme en un soldout en una
sala de las grandes de Madrid y ahí el chip cambió un poco. Dijo: está aquí mi
crío que lleva jugando a ser músico no sé cuántos años y de repente se mete en
un proyecto que sí que tiene una repercusión en algo profesional y ahí cambió, a
partir de ahí nunca he tenido enfrentamientos por eso en casa ni se ha
desaprobado, a partir de ese momento sí que hubo un apoyo absoluto.
Y has pensado alguna vez, Manuel, esto de, joder, ¿quién me lo iba a
decir a mí? Sí, porque hace ya un par de navidades o tres
navidades, no recuerdo, me encontré con un compañero del instituto, con el que
compartía pupitre, durante tres, cuatro años quizá y nos encantaba la música.
Nos pasábamos el día intercambiando cassettes, y nos encontramos hace tres,
cuatro años, no recuerdo, cinco, y él me decía: «joder tío, es que al final lo
conseguiste», él me recordaba diciéndole que yo lo que quería ser de mayor era
tocar en un grupo de heavy metal, que ese era el sueño de mi vida, dedicarme a
eso y vivir de eso. «Y joder, todos estos años te he ido siguiendo en revistas,
en publicaciones y siempre me he pensado, joder, al final el cabrón…». Dedicarte
a la música es algo muy normal y muy habitual, pero a lo mejor dedicarte y
vivir de la música que te gusta no es lo más habitual del mundo y al final me
vi con veintidós años siendo muy consciente de ello. No quería decir nada, que
yo grabase un disco con WarCry o dos, o tres, al final es una carrera de muchos
años, igual que viene eso se puede ir. Lo más difícil es mantenerte a lo largo
del tiempo, pero sí que si miro atrás, pues he conseguido vivir de un poco de
sueño de adolescente que tenía.
¿Qué le diría al Manuel Ramil de hoy el de aquellos tiempos? A
veces pienso que le diría que no lo apostase todo a la música. Eso es un
pensamiento recurrente que tengo. Es verdad que son momentos. Es verdad que al
final estás, por ejemplo, como ahora, que estoy presentando un disco del que
estás orgulloso y feliz de haberlo podido sacar. Todo coincidió cuando me
faltaba un examen para terminar la carrera. La terminé, tengo mi título ahí,
pero nunca lo he usado para absolutamente nada. Entré en WarCry y tire por el lado
de la música al cien por cien. Quizá un consejo a lo mejor poco romántico, pero
inteligente, sería si sigues por ese camino, nunca se sabe.
¿Qué grupos o proyectos iniciaste antes de WarCry? ¿qué
recuerdos tienes de aquellos tiempos? Pues
los mejores, la verdad, fue una banda que al final éramos seis chavales de del
pueblo, de mi misma edad, año arriba año abajo. Vivo en un pueblo muy pequeño y
por aquel entonces más pequeño todavía, nos conocíamos todos, pero yo no era de
su grupo de amigos. Un día pues se enteraron de que yo tocaba el teclado y me
pararon y me dijeron: «oye, ¿por qué no te vienes un día que tenemos un grupo?
Desde temas de Leño a Barón Rojo, ese rollo llevábamos y es verdad que me
integré con ellos. Pase a ser de su grupo de amigos y claro en esos años, imagínate
la de aventuras que vivimos juntos, y es verdad que me eché el grupo a la
espalda para dejar de ser un grupo de versiones y empezar a ser un grupo de
temas propios. No era el único compositor. De hecho, cuando yo llegué ya tenían
alguna canción suya. Es verdad que todo eso se aceleró, y siempre se hizo
alguna versión muy puntual, y dejó de ser un grupo de versiones para hacer
nuestras propias canciones e intentar tocar cada vez más, grabar la típica
maqueta para intentar moverte y todo eso. En seguida empezamos a funcionar y a
tocar en festivales chiquititos, bares, salas pequeñas, donde podías, pero
siendo una banda totalmente amateur y en el que éramos desde compositores hasta
managers. Fue una banda que funcionó relativamente bien, nos permitió tocar un
montón, tengo el recuerdo de que tocábamos un montón y forjamos una amistad en
torno a una banda, es algo muy bonito. No todos viven ya en el pueblo, pero nos
solemos encontrar de vez en cuando.
Eso te íbamos a preguntar, si mantienes contacto. Sí,
de hecho, quizá con el que más puedo tener es Toni, que era el batería, que se
ha venido a un monton de conciertos después de Avalanch, Mago de Oz. En
realidad Ares es un pueblo chiquitito y es difícil que salgas a la calle y no
te encuentres con alguno. Al final es un sitio muy familiar, muy vecinal y sí,
mantengo contacto, bueno, con unos con unos más, con otros menos.
¿No os planteáis una gira de reunión? La verdad que no. Hace
no mucho recupere la maqueta que habíamos grabado en su día, sólo llegamos a
grabar una maqueta de seis temas y se nos ve que destilábamos inocencia por
todas partes, el sonido, las composiciones, los arreglos, las letras, eran
inocencia pura. Sería gracioso quedar un día en un estudio e intentar tocar los
temas suponiendo que tengamos la más mínima idea de cómo era, pero salir a
tocar por ahí, eso no creo.
¿Eso te marcó en tus primeros años como teclista y productor? No creo que como productor, en realidad hacía cómo de director musical, porque siempre hay alguien que marca un poquito en el camino y yo en ese sentido era muy echado para adelante, sin tener ni idea de nada, pero echaba para adelante y listo. Me marcó, claro, fue mi primera banda, compartir con otros músicos, entender cómo funciona, ser empático, proponer cosas, creo que al final, supongo que a todo el mundo le habrá pasado, su primera banda en la que procuras trabajar de una manera, porque éramos unos chavales, pero sí procurábamos trabajar de una manera seria y profesional, tomándonoslo en serio. Creo que te marca mucho y tu forma de trabajar en el futuro es la misma o muy parecida, por lo menos en mi caso lo siento así.
Vamos a retomar el tema WarCry, ¿qué ha significado en tu carrera
profesional? Para mí fue cumplir un sueño, verme entrando en una
banda en la que estaba Víctor García, que era el ex cantante de Avalanch. Hay una
cosa que yo nunca he escondido, al contrario, soy hiper fan de Avalanch, desde
que los descubrí con ‘La llama eterna’ y luego llegó ese ‘Llanto de un héroe’
con Víctor y ‘El ángel caído’, de repente me vi de estar tocando con mis amigos
en el bar del pueblo, en un local de ensayo con Víctor García haciéndome una
audición y unos meses después de gira por toda España, creo que es la mejor
manera de definir lo es que cumplir un sueño. Verme en una gira de verdad, era
algo a lo que siempre había aspirado ya que unos meses antes estaba viendo a
Víctor García con Avalanch en el Playa Club de A Coruña o en la Anoeta en Vigo
y de repente te ves ahí. Estuve como siete años y en el momento en el que salí,
para mí era que yo ya había vivido lo que tenía que vivir dentro de la música,
había estado en América, había vivido cosas que ya me parecían suficientes en
el mundo de la música y estuve unos años alejado de conciertos de ese nivel, ni
siquiera me planteaba volver tampoco. Tengo muy buen recuerdo de WarCry. Quizá
lo habría disfrutado más con unos años más encima, con esa edad eres pardillo
que no sabes ni lo que está pasando y vas viendo las cosas venir y ya está. Ahora
en la distancia, pues fue una experiencia de la que me considero muy afortunado
de haberla vivido, sobretodo en aquel momento, que WarCry apareció de la nada y
en muy poquito tiempo allá donde íbamos se llenaban las salas. No fue un
fenómeno, no hubo un boom muy muy fuerte o por lo menos yo lo recuerdo así. Pero
en tu corazoncito verte con premios de mejor banda del país, o mejor teclista
del país, y por dentro piensas pero qué barbaridad es esta y eres muy
consciente de que eso no es verdad, pero no te evita disfrutar el momento, que
fue algo muy bonito de vivir.
¿Recuerdas algún momento como más memorable con el grupo? De
WarCry un recuerdo que nunca se me va a borrar es el primer concierto en
México. El primer concierto que hicimos en México en una gira que se llamaba
Mago de Oz Fest, que era Mago de Oz como cabeza de cartel, de segundo iba UDO y
de tercero iba WarCry. Y eso era como un festival itinerante y en cada ciudad
se unían otras bandas. El caso del primer
concierto, creo que fue en el Palacio de los Deportes de Ciudad de México, que
era un aforo de dieciséis mil personas, o algo así, y tengo el recuerdo de
verme allí tocando en mi primer concierto multitudinario, pensando: ¿qué
cojones hago yo aquí? En México a doce mil kilómetros de mi casa tocando en
este aforo espectacular, petado de gente, sabiéndose las canciones, ese momento
lo recuerdo de mucho impacto en mí. El primer concierto con WarCry fue en
hábiles en la Sala Cuatro y recuerdo que mis amigos de Torquemada estaban allí,
fue algo muy bonito. Tengo recuerdos muy bonitos, pero como mucho más
inocentes. Al final era un concierto en una sala, en una sala petada, pero en
una sala; y el verte allí delante de quince mil personas en un sitio tan
lejano, sí que fue como, hostia, no sé, mi cabeza como que tenía que
asimilarlo, parecía excesivo. creo que es el más presente que tengo.
¿Qué
crees que diferenciaba a WarCry del resto del metal español? Sempre
he tenido la sensación de que el tirón de WarCry era y me imagino que sigue
siendo, Víctor García, que venía de ser el cantante de, probablemente, la banda
del metal español más grande en aquel momento que era Avalanch. Mis recuerdos eran
que Avalanch cuando sacó ‘El ángel caído’ se colocó en otra posición que nadie
tenía, por lo menos a nivel musical. Para mí siempre ha ido un paso por delante.
También me pasaba por ejemplo con Easy Rider, era una banda que a mí me
alucinaba, pero a nivel mediático y a nivel de tirón, creo que Avalanch siempre
ha estado por delante en ese sentido. Creo que ‘El Ángel Caído’ llegó a ser
incluso un disco de oro, que en aquel momento los discos de oro eran de verdad,
no recuerdo si ochenta mil copias o una cosa así, de repente Víctor entró en Avalanch
con ‘El llanto de un héroe’, se convirtió en una voz reconocible y su salida de
Avalanch creo que se llevó una parte muy importante de la base de fans, hubo
aquella odiosa guerra entre Avalanch y WarCry, entró Ramón Lage y al principio a
la gente le costó aceptarlo. Víctor se llevó la base de fans más heavy metal o
power metal de Avalanch y creo que eso marcó la diferencia. Yo tampoco
conseguía entender en aquel momento por qué nos estaba pasando eso, porque
obviamente yo seguía la escena metalera nacional y mi sensación era que con
Warcry estaba pasando algo más que con los demás. Yo llegué en el segundo
disco, salimos de gira y allá donde íbamos llenábamos. Luego con el disco ‘Donde
está la luz’ fue una auténtica locura, fue algo muy bonito de vivir. Soldout
allá por donde pasábamos, se consiguió un estatus de banda grande de una manera
muy rápida. Yo llevaba viendo a muchas bandas desde muchos años atrás, a todas
las de la escena, y el estatus que consiguió WarCry en muy poquito tiempo
superaba a la gran mayoría. No sabría decirte pero entiendo que el magnetismo,
el carisma, la voz de Víctor García, creo que fue todo eso.
¿Te gustaría contarnos algo sobre tu legado en WarCry? En
líneas generales cualquier cosa que vaya a decir es buena, luego dejaron de
contar conmigo y estuve muy alejado de la música, pero es verdad que hace que
salí de WarCry en 2008 hace casi veinte años dentro de poco, y si miro atrás lo
que me quedan son recuerdos muy amables todos y de haber vivido experiencias
inimaginables, de pasar a ser uno más de aquel grupo de músicos que tú admiras
y que pagas por verles tocar y que te haces fotos con ellos y todo eso. Fue
algo bonito y un poco surrealista si quieres y
Vamos a ir un poco más allá ¿Qué te motivó a desarrollar más tarde proyectos como Sauze, DELALMA, Alderaan o entrar en Mago de Öz? Lo de Sauce fue justo después de WarCry, incluso hubo un tiempo allí en el que se solaparon. No acababa de sentirme bien y no acababa de arrancar y enseguida lo dejé. Es verdad que hicimos dos discos, pero decidí alejarme un poco de toda la música, no de toda la música, de esa música y de ese entorno de conciertos, giras, etc. De la música nunca me he alejado, la verdad. Pero sí que estuve unos años desaparecido para el público que me conocía o que me conoce ahora. Fueron siete, ocho años largos y también duros, que todo esto es muy bonito, pero tiene una parte jodida, dura, de mucho viaje, pues que a veces no hay conciertos y aquí ninguno somos Iron Maiden o Metallica que está la cuenta llena aunque no toques durante tres años. Son cosas a tener muy en cuenta y lo que me hizo volver, desarrollar otros proyectos. Lo primero que pasó fue que me llamó Rionda para Avalanch, de hecho yo estaba tan desconectado de todo esto, que de hecho su primera llamada fue para Alquimia, en aquel momento Avalanch estaba parado y me llamó para Alquimia, pero yo no sentía la más mínima necesidad, ni ganas de volver a la escena. Recuerdo esa llamada, incluso me fui a su estudio, nos conocíamos personalmente de un concierto de Avalanch en el que él me reconoció y estuve en los camerinos charlando con ellos y tal, pero nada más allá. Después me llamó un par de veces más para entrar en Avalanch. Cuando volvió a Avalanch, pues lo mismo, «ya sé que me dijiste que no te apetecía, que no te veías y tal, pero al final voy a aparcar Alquimia, vuelvo con Avalanch». También le dije que no. Hubo una siguiente llamada en la que me dijo que volvía a Avalanch con la formación con la que volvieron. Me dijo quiénes estaban en la formación, era muy impresionante, muy goloso verte tocando de repente con Mark Terrana, por ejemplo, parecía una marcianada y en aquel momento no sentía la necesidad ni que fuese el momento de volver y le dije que no, se quedó ahí la cosa. Unos seis o siete meses después mi situación cambió un poco y me llamó para grabar un DVD en la Riviera, en Madrid, me invitó a tocar un tema, obviamente a eso no le podía decir que no y me hacía ilusión subirme por una vez con Avalanch al escenario, una banda que era una de mis referentes de siempre, pues dije que sí, me fui a Madrid, hice con ellos ‘Niño’. Muy poquito después me volvieron a contactar para ofrecerme el puesto de teclista una vez más, y nos conocimos, me gustó mucho la energía que había y en esa ocasión como mi situación había cambiado un poco y me apetecía, dije que sí y hasta hoy, pero ya te digo, no tenía la más mínima intención de volver y al final desde 2017 he ido liando la cabeza y he hecho un montón de cosas más y he estado en un montón de bandas.Han sido unos años muy enriquecedores a nivel profesional en ese sentido.
Vamos a continuar con lo más reciente, que seguro que lo estás deseando, para promocionar ese nuevo disco que tanto nos encanta. Es una brutalidad de disco, ¿qué te gustaría contarnos sobre tu proyecto Adventus? Nació con la formación original de WarCry hace ya unos años en los que han pasado un montón de cosas, con cambios de gente, con entradas y salidas, y ahora mismo, en el momento en el que estamos, estamos presentando este disco ‘…De mi corazón y otras miserias’ que nace de una situación personal mía, de una enfermedad que me detectan, que sigue ahí conmigo y que seguirá siempre. De una situación como muy particular y muy personal y este disco nace cuando yo estaba ingresado en el hospital, recuerdo estar en la cama pensando un poco en el siguiente disco de Adventus y vi una frase sugerente y bonita a partir de la cual construir un disco, es la primera vez que tuve el título del disco, antes que las canciones, fue con ‘Lo que trajo el viento’. Me surgió esta frase y me pareció como muy sugerente para desarrollar un disco a partir de ella. Este ‘…De mi corazón’, que tras mis heridas me daba pie a hablar de la enfermedad que me acababan de detectar, de cómo había influido en mí físicamente, pero también mentalmente, o espiritualmente y me parecía una bonita manera de empaquetar todo lo que pretendía contar en un disco. Lo que he hecho es pillar una situación traumática, impactante que te cambia la vida casi de un día para otro e intentar sacar algo productivo y algo positivo que es este disco que estamos presentando. Nace de la necesidad de vomitar y de procesar cosas, que cuando te pasa algo así o de una manera o de otra, lo tienes que masticar y echarlo fuera y quedarte lo más a gusto posible, sea yendo a un psicólogo, sea caminando doscientos kilómetros al día o encerrándote en un gimnasio y quemando el nervio. En mi caso me sale masticar las cosas así, escribiéndolas, en este caso en forma de canción. Y creo que el proceso de este disco me ha ayudado en ese sentido. En alguna entrevista he dicho que hay un paralelismo bonito, creo que es un disco sanador y que me ha pillado en un proceso de sanación física, aunque la enfermedad sigue ahí, pero yo me encuentro bien, estoy con mi medicación y puedo hacer una vida, vamos a decir que, normal pero también hay una sanación muy importante en todo esto que es la sanación mental o espiritual y para mí este disco ha sido eso, masticar todo esto que me estaba pasando y mi nueva vida, y echarlo ahí y acelerarme el proceso de duelo, de miedos, de procesar toda esta información. Y luego si a alguien que reciba este disco, que lo pueda escuchar, le puede ayudar también de alguna manera, pues será objetivo cumplido. Esto está simbolizado de una manera muy bonita en el videoclip de ‘Ser yo’ cuando Ramón está leyendo esas letras en la playa y reflexionando después de haber grabado el disco las meten esa botella de cristal y las tira a la ría de Ares, a la ría de mi pueblo, eso simboliza el lanzamiento del disco y esas letras las vas a encontrar Ari, una actriz que nos echó una mano apareciendo en el videoclip y que está fenomenal. Esa es la intención, que esas letras, que esas canciones lleguen a la gente y de algún modo, aunque solo sea una persona en un determinado momento, le pueda ayudar.
Este problema de salud coincide, más o menos por el mes de abril, con la
incorporación de Ramón Lage en sustitución de Diego Valdez ¿Cómo fue este
proceso y cómo ha evolucionado la banda desde entonces? Yo vine muy
muy tocado de la gira por América con Avalanch, no podía respirar, de hecho yo
pensaba que tenía algo mucho más más grave y más fulminante que lo que tengo,
que es una enfermedad grave e importante pero controlable y gestionable. Estuve
unos meses ingresado, se me hizo una operación que me ayudó mucho y unos meses
después de todo esto fue cuando a mí se me da el alta médica y fue la entrada
de Ramón Lage. Fue en el momento en el que ya podía volver a funcionar. La
entrada de Ramón, la verdad es que no había que dar muchas vueltas. Unos meses
antes a mí Diego me había planteado que él tenía una oferta de trabajo como
cantante muy interesante, era incompatible con Adventus, entonces me vi en la
necesidad de decidir qué hacer, de tirar adelante y la opción de Ramón Lage,
era un amigo, porque al final en DelAlma trabajamos juntos y forjamos una
amistad, alguien con quien tengo muy buena sintonía. Probablemente el cantante
que yo más horas haya escuchado en mi vida, porque ya te digo, Avalanch es una
de las bandas de mi vida. Él es a día de hoy el cantante que más discos de Avalanch
ha grabado con diferencia. No sé ni cuántas veces le habré visto en concierto
con Avalanch. Es una voz que tiene tantas cosas que ofrecer, tanto a nivel
técnico, pero a nivel emocional es alguien muy especial. Nadie canta como él. Y
DelAlma en aquel momento estábamos parados, es que no hubo otra posibilidad, no
contemplé otra posibilidad. Cuando nos juntamos la banda por primera vez todos
físicamente en Madrid para grabar el videoclip de ‘Mi corazón y otras miserias’,
charlando entre ellos en persona, pues era la primera vez que se conocían, y
recuerdo que a alguien, creo que Nacho, le preguntó: «joder, ¿y cómo fue cuando
te llamó Ramil?» Y dice, «bueno, es que no, sinceramente, es que no me dio
opción». Y es verdad que nos vimos y le expliqué y le dije que si finalmente tenía
que hacer esto, es que no voy a hablar con nadie más, ni quiero plantearme que
sea nadie más, vas a ser tú, apáñate como puedas, ya buscaremos la manera de
hacerlo compatible con todo, ni le abrí la puerta a que se lo pensase, abusando
un poco de la confianza, lo que nos ha aportado para mí y creo que en este
disco está presente, me lo comentan bastante, es el disco más metalero de la
banda sin duda y creo que hemos pillado un toque más moderno. Yo creo que
compones pensando en los músicos que tienes alrededor y sobre todo en la voz,
que es quien le va a dar la personalidad a la banda, aunque en este caso
componga yo los temas, al final el que los canta es el que le va a entrar a la
gente y el que le va a decir a la gente a qué suena eso realmente. Creo que
sonamos más actuales, más frescos, más modernos, más metaleros. A él le
apetecía explorar su vena del ‘Malefic time’ no de Avalanch y ese desgarro que
tiene la voz tan agresivo. Pero es inevitable que tiene su parte hiperíntima.
Cuando canta, esa parte ahí que casi te acaricia, que es poesía.
En estos días que he escuchado el disco, que aún necesito seguir
procesándolo, pero ya lo he escuchado un montón de veces, es que su voz es
poesía. Las letras son poesía. Te juro que es de las primeras veces que lo que
me hizo sentir ya la primera vez que lo escuché. Es que te quedas como
diciendo... Esto es lo que me gustaría a mí escribir si me dedicara a la música.
Aparte en estos tiempos de esas letras tan de usar y tirar, lo que es este
disco, es que es poesía pura. ¿qué te voy a decir? Muchísimas
gracias, de verdad.
¿Cómo es el proceso de composición en la banda? Yo escribo las
letras, grabo unas demos para presentar a la banda, luego la aportación de cada
uno y creo que este es el disco donde más se nota la marca de cada músico. Me
refiero, canciones que yo he compuesto donde luego el sello de cada músico está
más patente que en cualquier otro disco de Adventus. Yo grabo esas demos pero
no tengo la capacidad para cantar lesas letras como a mí me gustaría, Las
canturreo y sólo valen como guía, que esas letras expresaran lo que tienes
delante y cuando grabamos la primera canción, es muy emocionante escucharlo con
esa capacidad que tiene para expresar lo que has escrito, lo estás escuchando y
es que te atraviesa un cuchillo que te entra por el pecho y sale por la espalda,
es que es así como hay que contarlo, tiene una capacidad técnica abrumadora, es
un tío que controla hasta límites insospechados como canta, que parece una
obviedad, pero no siempre es así, hay cantantes que son pura fuerza de la
naturaleza, que cantan así porque tienen ese don. Yo soy esto, este mi talento
aquí, pero a lo mejor es menos moldeable. Ramón tiene ese talento, de que te
acaricia cuando canta y te atraviesa, pero aparte técnicamente es un tío súper
dotado. El nivel de control que tiene de su propia voz, yo me lo he encontrado
muy pocas veces. Y en lo que es la parte emocional, que es como un poco más
incontrolable, en su caso no sé cómo explicarlo pero cuando se pone delante del
micro, todo lo que te ofrece no es algo muy habitual de ver y más en este caso
que estábamos trabajando sobre mis letras y sobre las letras más intimistas que
yo haya escrito en mi vida, porque estás contando algo muy tuyo, nos jugó a
favor también que somos amigos y conocía todo el proceso y mejor sé lo que me
estás queriendo decir con cada con cada frase, yo escucho el disco y me parece
un regalo que se me hace, tener este disco escrito por mí, tocado por estos
fenómenos, pero cantado y contado por Ramón Lage con esa sensibilidad tan
abrumadora.
Como si hubiera hecho suyas las letras. Es que es algo que
yo creo que él tiene la propiedad y la capacidad de hacer. En Avalanch
escuchaba esto y me he emocionado muchas veces escuchándolo, o el disco de DelAlma
,pero es inevitable que en este caso que son mis letras y encima estoy contando
algo tan íntimo y personal, yo se lo decía él y a lo mejor había una parte muy
subjetiva, pero es verdad que luego lo hemos hablado escuchando el disco
tranquilamente y sinceramente creo que Ramón con los años ha mejorado su voz,
que no siempre es así y ha mejorado su capacidad de transmitir lo que dicen las
letras. Me cuesta hasta decirlo porque tengo sus discos de Avalanch como oro en
paño, pero creo que es su mejor disco.
Déjame hacer un pequeño inciso, que creo que es importante, que es cómo
habéis presentado lo que es el material. Me explico, yo he comprado el vinilo.
Y aparte de que trae el CD para que puedas escucharlo también en el coche o en
cualquier lado me parece una presentación muy clásica o sea, bien entendido de
cómo eran antes cómo se presentaban antes los vinilos con ese artwork tan
chulo, es que ya no sólo es el contenido del disco, sino el envoltorio que
habéis creado. ¿Eso también habéis sido vosotros, o en tu caso, tú, que eres la
cabeza pensante del grupo, ¿también es cosa tuya? Sí, a ver, al
final el arte del disco es tan íntimo y tan personal como las canciones. Porque
el arte del disco que estás viendo, pues la portada es un electrocardiograma
mío real, la contraportada es otro electrocardiograma mío real. En todo el arte
hay pruebas mías, análisis, resultado de análisis, está todo muy ligado a esto.
Hay un electrocardiograma malo, hay un electrocardiograma bueno, en medio está
la galleta del disco representando la operación que a mí se me hizo, que
aparece un corazón quemado. A mí la operación que se me hizo es lo que se llama
una ablación, que es que me quemaron las partes de mi corazón que latían por
libre, las quemaron para que dejasen de latir. Todo eso es un viaje que está
representado en el arte del disco. Al final me encargo de todo esto, pero en el
arte hay una parte muy importante en todo el disco que si esta persona no
hubiese estado ahí, que es Javier Reactiu de Maldito Records, el que lleva el
tema de prensa de Maldito y la coordinación de bandas, es la primera persona,
de hecho creo que ni a la banda se lo conté, creo que se lo conté a él antes de
nada. Cuando iba a ponerme a trabajaren este disco hablamos muchísimo, es
alguien muy implicado con todas las bandas y con nosotros la verdad es que creo
que el disco no sería el mismo sino estuviese él de por medio. Le conté que me
iba a poner a trabajar en ese disco y le conté mi idea del disco con todo esto que
ya os he contado y lo único que tenía era el título del disco, pero él tuvo la
capacidad, de hecho su correo de respuesta fue precioso, porque fue como: «hostia,
vaya historia». Yo no tenía nada, no tenía ni una sola canción, pero vaya
historia más potente que tenéis para desarrollar, y se implicó muchísimo en
todo esto y en el tema del arte tiene mucha culpa de las cosas que están ahí
puestas y María, la diseñadora, que un poco fue quien fue dándole forma a las
ideas que nosotros íbamos planteando y lo del arte me parecía que era la única
manera de, aunque es verdad que me da un poco de pudor no me gusta
especialmente exponerme, pero es verdad que en este caso el disco tenía que ser
así, tenía que exponerme al máximo, tenía muy claro que la portada iba a ser el
electrocardiograma real y todo esto, y luego se nos ocurrió una manera de como
es todo tan de verdad, tan personal y tal, ¿qué te parece si hacemos un teaser
en el que salgas tú escribiendo el título del disco a mano, y me gustó
muchísimo la idea de que el título que apareciese en el CD y en el vinilo fuese
escrito de mi puño y letra, pero nos fuimos viniendo arriba, que se nos da muy bien
a los dos y al final eso desencadenó en que el libreto del disco lo he escrito
yo de mi puño y letra con pluma además, no he escrito con pluma en mi vida. Y
dice, hazlo con pluma, tío, que va a quedar como mucho más imperfecto
realmente, fue la manera que se nos ocurrió de que tuviese más verdad el
libreto. No hay un diseño épico súper espectacular, es muy minimalista. La
verdad es que estoy muy orgulloso de lo que hay y creo que le pega muy bien a
lo que son las canciones. En las canciones no hay mucho artificio, no hay dos
mil pistas, tres mil arreglos, no hay doscientos teclados supersinfónicos, creo
que está lo imprescindible, que menos es más, es algo que le digo mucho a las
bandas que vienen a mi estudio a grabar su disco, suele funcionar bien y creo
que el arte es tan detallista y tan íntimo y tan minimalista como el disco,
creo que va todo muy entrelazado.
De este nuevo disco, ‘…De mi corazón y otras miserias’, si tuvieras que
definirlo con una sola palabra, ¿cuál sería? Pues mira, enlazado a
todo el rollo que os acabo de soltar, es algo que me sacan a veces en algunas
entrevistas y yo creo que puede gustarte más o menos, puede sonarte mejor o
peor, puede horrorizarte la música que hay ahí metida, o las letras, o lo que
sea, o parecerte una maravilla, pero creo que ha sido como desnudarme ante esto
que ha pasado y contarlo de una manera muy cruda, entonces si tuviera que ser
una palabra, para mí sería eso. No hay grandes artificios, no hay grandes
adornos. Estas canciones han salido así esta vez y no hay mucho más que rascar.
Dentro de que creo que son canciones que tienen mucho que ofrecer o el arte
tiene mucho que ofrecer, es eso y no hay más. Y no se ha buscado adornarlo
innecesariamente.
¿De qué
tema del nuevo disco te sientes más orgulloso? Siempre es una
pregunta difícil, pero sí que hay una cosa que me pasó al día siguiente de
grabar las voces de ‘En Paz’, el tema que cierra el disco. Es verdad que cuando
estás trabajando en un disco, y más en el caso mío con Adventus, que me encargo
desde la composición inicial hasta el mastering, o sea que son unos meses en
los que vives prácticamente para eso, y estás metido en todo el proceso muy de
cerca. Cuando lo estás haciendo, mezclando, incluso cuando lo has terminado, lo
que menos te apetece es escucharlo realmente. Lo estás escuchando porque estás
trabajando, pero yo no estoy 10 horas en el estudio trabajando en el disco,
llego a mi casa, me abro una cerveza y me lo pongo para disfrutarlo, pero es lo
que menos te apetece del mundo. Luego pasa un tiempo y si te apetece y si lo disfrutas
y si tienes ese momento de escucharlo ya sin estar metido en la parte técnica o
artística o como quieras decirlo. Pero recuerdo que grabamos ‘En paz’, las
voces, un jueves y yo el viernes viajaba a Madrid, no recuerdo dónde íbamos, a
un concierto de Avalanch y viajé en tren desde A Coruña, que son como cuatro
horas de viaje o un poco menos. Y recuerdo que estaba tan impresionado por cómo
había cantado la canción Ramón que me pasé desde A Coruña hasta Chamartín
escuchando la canción de continuo, que es algo que no he hecho en mi vida y
probablemente ni volveré a hacer. Pero si llevo trabajando en esta canción y en
otras, pero ayer, el día que lo grabamos, pues a lo mejor estuvimos no sé 10
horas 12 horas conectados y grabando, hablando, etc, hasta a mí mismo me parece
un poco enfermizo haber hecho eso porque nunca no me pasa no me apetece pero
quedé tan alucinado de cómo estaba cantada esa canción que me pegué las cuatro
horas de viaje escuchándola Y es una canción que la pongo, la verdad que nunca
explico de qué hablan mis canciones, pero en este disco no es que haga mucha
falta porque hay cosas muy explícitas, y ‘En paz’ habla de mi relación con la
enfermedad, que llegó sin avisar, como dice, y me cambió la vida. Es curioso
porque me hice muy amigo de mi enfermedad. De hecho, cuando me la descubrieron,
cuando llegué al hospital yo pensaba que llegaba con algo que se me llevaba por
delante, porque llegué en muy malas condiciones, la verdad. Entonces, cuando me
dijeron que tenía un tratamiento muy reconocido y que normalmente podría llevar
una vida más o menos normal, para mí fue un regalo y fue una alegría de la
hostia y de hecho hay una frase, ahora mismo no sé exactamente cuál es, pero
dice llegó y se convirtió en mi reflejo tan intenso que aprendimos a querernos
y es verdad, a mí me llegó esto que es una hostia que te da la vida, pero
enseguida lo cogí con las manos abiertas, con los brazos abiertos y aprendí a
vivir de otra manera, pero agradecido de tener eso Esa canción hace que todo
esto sea muy especial, cómo está tocada y cómo está cantada, pues me pasa un
poco con ‘Aire’, de ‘Lo que trajo el viento’, que me gusta todo el disco, pero
si me dices venga quédate una canción para escuchar el resto de tu vida, pues
de ese disco seguramente sería ‘Aire’, y de este yo creo que sería ‘En paz’.
La banda cuenta con 4 discos de estudio, ‘Morir y Renacer (2021)’,
‘Saudade (2022)’, ‘Lo que trajo el viento (2024)’ y el álbum “…De mi corazón y
otras miserias”, lanzado en este 2025. La banda se funda en 2020 y en apenas 5
años, 4 discos, qué capacidad creadora en tan pocos años, ¿no? Sí,
es algo que es que llama la atención y si he hecho la vista atrás no sé ni
cómo, me parece demasiada producción para tan poco tiempo, es verdad que han
pasado un montón de cosas desde entonces que nos han condicionado para que esto
sea así y yo también desde que hubo la primera separación con la primera
formación, como que he sentido la necesidad de demostrar que yo lo que quiero
es trabajar y punto. Sale ahora el cuarto disco de estudio. Pero más allá de
todo esto, yo creo que está bien, si quieres trabajar, dedicarte a esto, creo
que tiene que ser así. Tiene que haber un ciclo de no más de dos años entre
disco y disco, que dos años es una etapa más que prudente para salir a tocar y
poder tocar en todos los sitios donde tengas que tocar, para mí esa etapa no
debería ser más de dos años, pero por ejemplo dieciocho meses me parece un buen ciclo de margen para
conciertos, esa es la idea.
¿Cómo se presenta el 2026? Estaremos tocando a partir
de marzo. No os voy a dar fechas porque ya hay ciudades y fechas concretas,
pero falta poner firmas para cerrar todo eso, pero a partir de marzo estaremos
tocando, hay un buen número de conciertos, ojalá vengan muchos más a partir de
que anunciemos la gira y de que empecemos a tocar, ojalá que eso tenga un poco
de efecto llamada, pero tampoco queremos volvernos locos tocando. Al final
queremos seleccionar bien las ciudades, festivales, etc. Obviamente que nos
llame cuanta más gente mejor, pero queremos hacer las cosas bien, que haya
periodos largos de promoción, de venta de entradas, la música está complicada y
hay que dar los pasos con mucha seguridad y es que ya todos tenemos una edad y
una trayectoria y preferimos ir despacito, pero haciéndolo sobre seguro.
¿Qué significa para ti ser teclista de Avalanch? Si
atendemos un poco a algunas cosas que os he ido contando, imagínate, un sueño
cumplido. Es una de las bandas de mi vida. No sé, tengo recuerdos asociados a
canciones de Avalanch, para prácticamente todo. Cuando me llamó Alberto, ya os
comentaba que le dije que no varias veces, pero era porque yo no tenía la más
mínima pretensión ni intención de volver a la escena, no me apetecía, yo tenía
otra vida en ese momento, pero no sé cómo explicarlo, sentía que no era el
momento para que yo hiciese eso. Una vez que decido volver, evidentemente es un
cambio de vida a todos los niveles. Volver a una banda, por ejemplo, aquella
primera gira que hicimos, que estaba Terrana, Magnussen, fue una experiencia
brutal, verte tocando muchas de las canciones que han marcado tu vida, pues es
algo que es un regalo. Llevo desde 2017, ojalá sean muchos años más. Tengo cuarenta
y siete años, no tengo veintidós, no es aquella locura de cuando entré en WarCry
saliendo del cascarón, pero es algo muy bonito de vivir y realmente me siento
un privilegiado y más siendo teclista, que es un mundillo un poco que tampoco
es que haya trescientos millones de teclistas, porque a veces Avalanch, en Mago
de Oz, en DelAlma, creo que soy un afortunado, que la vida me haya ido poniendo
delante oportunidades de vivir giras con bandas de ese calibre y algunas de
ellas, como el caso de Avalanch, de corazón, es un regalo regalo
¿Cómo surge la idea de actuar con Lage y Pardial a las voces? La
verdad que un poco de rebote y de carambola, que se van dando. Yo tenía en mi corazón
algún día sentarlos juntos a tomar un café sin más. Eso se produjo de hecho
aquí en mi casa, fue hecho como fan, fue
súper bonito de ver, porque son tus amigos, pero mi parte de fan de Alberto
Rionda, de Ramón Lage y de esas canciones va a estar ahí siempre. Y yo tengo
dos hijos, mi hijo mayor es muy fan de esta música, bueno, le gusta un poco más
extremo, pero es muy fan de esta música y para mí es algo bonito que he vivido
con él. El momento en que estábamos aquí, Manu, mi hijo mayor, yo y Ramón Lage
y llegó unos minutos después Alberto Rionda y ver la cara de mi crío viviendo, muy
consciente de lo que estaba pasando, que era un histórico. Me lo dijo después,
cuando se fueron, nos quedamos hablando y decía, papá, es que esto que acabo de
ver es historia del metal de España, decía y lo veía con unos ojos muy bonitos,
pero yo lo veía prácticamente con los mismos, quiero decir que para mí era algo
muy chulo que se diese eso, que después de tantos años, lo primero que hicieron
fue darse un abrazo y comimos tranquilamente y hablamos y lo digo como lo
pienso y me veo un poco adolescente en ese sentido. Para mí fue algo muy bonito
oírles contar historias y hablar y compartirlo con ellos fue algo muy chulo. A
partir de ahí salió la idea de que colaborase en uno de los temas del disco. De
hecho, el disco estaba terminado, pero había esa opción y merecía la pena que
se diese eso, que grabasen, ‘Otra vida’ y la siguiente carambola fue lo de la
gira, y fue tan difícil pero al final tan fácil como eso, una cosa fue llevando
a la otra, fue como algo súper normal y empezó tan normal como que se vinieron
aquí a mi casa y comimos un día, y hubo creo que cualquier distanciamiento que
pudiese haber, la sensación fue en cuanto se vieron y hubo ese abrazo y
estuvimos charlando tranquilamente, desapareció cualquier barrera.
¿Qué piensas del estado actual del metal español? Creo
que las cosas se están poniendo complicadas, como sensación. Es verdad que sigue
habiendo conciertos, quizá algo menos y quizá los aforos, las asistencias
también cuesta meter gente. Como que el esfuerzo que hay que hacer para llenar
una sala es el doble o el doble del doble o más todavía. No sé si es cuestión
del estilo, no lo sé. Es verdad que incluso mi sensación es que incluso los
grandes festivales, están a lo mejor relegando un poquito. Como sensación, sin
dar nombres, pero sí que creo que festivales en los que esta música ocupaba
puestos de cabeza de cartel, los cabeza de cartel han empezado a ser bandas de
metal más modernos, por decir así, y a lo mejor hay un poco unificación de
estilos en festivales que antes tenían estilos más diferentes y ha jugado
seguramente eso en detrimento o en contra del estilo en el que yo me muevo, que
se mueven las bandas que estoy yo. Eso sí que me hace pensar que es un momento
un poquito más complicado. Es verdad que sigue habiendo una buena base de fans
porque creo que bandas tipo Avalanch y el tipo de salas en el que habitualmente
tocamos, te permite tener una relación muy directa con la gente. En Avalanch,
en Adventus también lo hacíamos. Acabamos de tocar y salimos a la sala a tener
un contacto directo con la gente, a charlar, a hacernos fotos a quien quiera, a
firmar discos, eso creo que es parte de la gracia también de que el estilo sea
al final minoritario, por decir así. Si tocáramos todas las noches en sitios
como el Coliseum de A Coruña, no podríamos hacer eso porque es inabarcable. Sí
que sigue habiendo el trato muy personal y el trato muy especial de tú a tú
entre músicos y fans, pero es verdad que creo que el indicador este de los
festivales es bastante definitorio, que para nada es una crítica a los
festivales porque al final son un negocio y tienen que mirar por la venta de
entradas, eso está claro, pero sí que creo que este estilo ha ido pasando un
poco más a segundo lugar en ese plano y creo que puede ser un indicador
¿y eres optimista de cara al futuro? Sobre eso Rionda, dice a veces en las entrevistas hablando de esto, que lleva 30
años con Avalanch y siempre ha estado en crisis. Siempre se ha dicho que
estamos en crisis, que el metal se muere. Tiene razón evidentemente y tiene una
perspectiva más amplia que la mía, pero ahora mismo, en este momento, no me
atrevería a decir que soy optimista porque veo que se está haciendo un poquito
más complicado tocar en directo. Creo que cuesta más hacer giras. Obviamente
tiene que haber promotores detrás apostando, pero tiene que haber gente
comprando entradas. La venta anticipada de entradas cada vez es más
inexistente. Yo creo que desde que hubo la pandemia, que obviamente se desmontó
todo prácticamente, y muchas veces ves mensajes de bandas recordando que dentro
de 15 días toco en no sé qué ciudad y es muy importante que se venda entrada
anticipada porque si no llega un punto que dices pues mira es mejor perder mil
que arriesgarnos a perder cinco mil, por poner unas cifras que no que no tengan
ningún sentido pero como ejemplo y desgraciadamente diez días después ves a la
misma banda haciendo otro vídeo diciendo que cancelan porque no ha habido venta
anticipada. Yo lo entiendo porque se cancelan muchos conciertos, pero es verdad
que sin una mínima estabilidad un promotor si quince días antes de un concierto
no tiene una serie de entradas vendidas, lo más normal es que cancele, porque
al final es hay muchas asociaciones moviendo conciertos, y es verdad pero el
dinero tiene que salir de algún lado y en el caso de un promotor que es un
negocio no está para perderlo y en el caso de una asociación tampoco es que le
caiga el dinero del cielo y es muy jodido, que os voy a contar, es muy jodido
organizar conciertos, tener visibilidad, que la gente se mueva. Nos ha pasado
con Avalanch un par de veces últimamente, se han aplazado giras en América que
son cosas muy costosas de organizar y que hay que mover una cantidad de
recursos y de dinero importante y si no hay un soporte previo… Cuando estaba en
Torquemada mi impresión es que había muchos más conciertos y que ya funcionaba
una venta anticipada como de inercia, tradición, pero yo recuerdo comprarme las
entradas con mucha anticipación y hoy en día eso es muy jodido y es un acto de
fe muy grande traerte una banda de Madrid o de Barcelona o llevarte a Avalanch,
a Murcia o a donde sea y tener la tercera parte de las entradas que sería
normal que tuvieras vendidas una semana antes. No es lógico que la gente se lo
piense. La tendencia que yo veo, la veo optimista porque no me queda otra,
porque me dedico a esto y tengo que pensar que las cosas van a ir bien, pero es
verdad que creo que se está poniendo complicado.
Es verdad que en todo eso hay una parte mágica que es, por
ejemplo, me lo preguntaban mucho cuando estuve en Mago de Oz o cuando salí de
Mago de Oz, que pasas de tocar con en aforos enormes, a veces cada noche tienes
delante diez o quince mil personas, era espectacular, y de repente se te
acercaba alguien después de un concierto de DelAlma o de Adventus en una sala
en la que había 200 personas y el comentario a veces era como de, «te vimos con
Mago de Oz a dos kilómetros de aquí hace un año con no sé cuántos miles y ahora
vaya bajón verte aquí, y depende como lo mires, pero todo esto es muy bonito. Tocar
delante de aforos grandes con Avalanch también lo he hecho, con WarCry también,
pero verte en una sala, por ejemplo, las dos últimas referencias de concierto
que tengo son la semana pasada, estuvimos en la sala Tribeca en Oviedo y la
anterior en Murcia, en La Garaje, que es una de mis salas preferidas. Pues no
sé, 300 personas en cada uno de los conciertos. ¿Debería de haber más? Yo
considero que sí, por lo que está ofreciendo Avalanch en esta gira de
aniversario. Lo que pasa en esos conciertos, te personalizo en Avalanch porque
es el ejemplo que tengo más fácil, pero pon el nombre de la banda que quieras
de estos conciertos de sala en el que tienes a la banda tan pegada a la cara
para mí es magia como cuando yo podía verlos o poder ver a quien tú quieras en
una sala en estas condiciones. Yo que se espera Whitesnake en la Capitol de Santiago
o este tipo de cosas que prefieres verlos ahí o en el Bernabéu, no tengo ni que pensármelo. A mí me preguntan que con qué te quedarías,
digo yo me quedaría con la parte pequeña de eso con que me tener a la gente
petando una sala y estarle sudando encima y seguramente digo esto porque he
vivido la otra parte de grandes aforos y todo esto no me ha tocado verlo
algunas veces y es muy bonito pero a nivel de mi corazoncito y mi alma de
músico que se llene en conciertos íntimos en salas en los que la conexión que
hay con el público evidentemente es otro nivel. Yo me quedaría con eso.
En cuanto a tu faceta de productor, en que momento decides adentrarte en
ese campo. Coméntanos algunas de las bandas con las que has trabajado en ese
aspecto. Pues esto vino un poquito dado por una casualidad, yo nunca
había tenido el más mínimo deseo ni expectativa, me grababa yo, por ejemplo,
los discos de WarCry me los grababa en mi casa y puntualmente con un sobrino
que es cantante y como que empezamos un poco juntos y le grababa cosas, pero no
tenía esa expectativa de dedicarme a esto. Recuerdo con los discos de Sauce los
grabamos en el estudio de Alberto Ardínez y yo por inercia, porque no sé estar
callado, pues opinaba y eran mis canciones, entonces al cantante pues un poco
le indicaba, pues hacía un poco de productor sin saber ni siquiera qué era eso
y recuerdo que cuando acabamos la grabación de lo que fue el primer disco,
Alberto Ardínez me ofreció eso que yo estaba haciendo en Southend, me ofreció
que lo hiciese para él en su estudio, en bandas que iban a grabar sus discos
allí y cobrar por eso, que a mí me parecía un cachondeo, que no sé ni de qué va
esto, ni lo he hecho nunca en mi vida, pero me gustaba, así empecé a hacerlo de
manera totalmente intuitiva, instintiva y siendo un valiente porque no lo había
hecho nunca. Y me fue un poco picando el gusanillo, me compré algo de equipo. Mi
estudio se llama tercera planta, aunque es un bajo hoy en día, pero porque lo
monté en el piso de arriba, era poco más que una sala chiquitita y una cabina
de grabación y lo hice por si me sale algo lo grabo o los discos de mi sobrino
los grabábamos ahí y te vas liando, van apareciendo cosas y en el boca a boca y
una cosa va trayendo a la otra y así fue. De hecho recuerdo la primera vez que
tuve que ponerme en los créditos de un disco ¿y cómo se llama el estudio? pues
Tercera Planta, o sea, no tenía ni un nombre pero era un estudio que estaba en
la tercera planta de este edificio y ahí se quedó. Luego lo monte ya en
condiciones en el bajo de casa y se quedó el nombre, pero yo no tenía la más
mínima intención, pero es verdad que cuando empecé, cuando me compré equipo y
empecé a grabar los discos completos de otras bandas y eso me parece algo
precioso ahora. Una de las bandas con las que estoy currando es Mar de Fondo,
una banda de aquí de Coruña y hablando con Jesús tranquilamente, que es el
cantante, hace unas semanas, y me dijo, joder, sí, lo de tocar en directo está
muy guay, tío, pero es que lo la idea de productor, digamos, no de técnico de
sonido, sino que yo creo que al final la gente que me busca a mí para grabar su
disco viene buscando un poco eso, viene buscando que metas mano a sus
canciones, que intentes, si crees que es posible, hacerlas crecer. Y la idea es
un poco esa, que cuando entra el disco por la puerta o cuando sale, hayan
pasado cosas en el estudio que hayan hecho crecer sus canciones y generalmente
creo que tengo la suerte de poder conseguirlo de prácticamente la totalidad de
las bandas o casi o diría que todas las bandas que han pasado por aquí, salvo
algún caso, que no hayan seguido grabando, pero diría que con todas he repetido
no hay algún músico que he grabado cinco o seis discos y hay una dinámica de
trabajo que yo creo que funciona, que gusta y que el objetivo final, es ese que
cuando las canciones salen del estudio sea como mínimo un poco mejores que
cuando llegaron y es algo que me parece bonito y que también con la condición
que tengo ahora es un trabajo que sí que veo muy sostenible en el tiempo,
porque físicamente es algo muy asumible, muy llevadero. Y luego te crea
relaciones con las personas, con las bandas que pasan por aquí muy especiales, porque
al final yo me siento en el estudio y pasan por ahí grupos todos los días o
muchos días, pero para alguien grabar su disco, no grabamos un disco todos los
días, una banda cuando graba un disco a lo mejor lleva dos años trabajando en
ese disco y han ahorrado su buen dinero para gastárselo y el acto de grabar un
disco no es el acto de comprarte un jersey o salir una noche de marcha y es
mucho más que eso, hay mucho metido, hay letras, hay emociones, hay muchas
ilusiones metidas ahí y hay que tratar eso con mucho respeto.
Y la relación que creas con la gente que decide que tu estudio es el
sitio donde hay que grabar el disco y que tú eres el responsable ideal para
hacer eso, a mí me parece un alto... Te están metiendo en una parte muy
importante para ellos Y hay que estar a la altura y hay que
implicarse y hay que sentir los discos como tuyos, por suerte ahora me pasa
mucho. Que vas a festivales o vas a salas y tocan antes que tú a veces unas
cuantas bandas que han pasado por tu estudio, que te conocen, que las conoces,
que te sabes sus canciones, a veces se lo digo medio en broma, medio en serio,
digo ojo cuando os vean directo que yo vigilo que las cosas se hagan como se
tienen que hacer, porque aquí hemos cambiado X partes de canciones, letras,
melodías etcétera, digo esto hay que respetarlo y los coros que hemos grabado
en el disco hay que hacerlos, etcétera. Hay un poco de coña en eso, pero es
verdad que al final te sabes las canciones como mínimo, también como ellos, es
algo bonito de vivir luego de encontrarte con estas bandas por ahí.
¿qué nos puedes contar de alguna de esas bandas? Pues, no, bueno, es, por ejemplo, así que han pasado últimamente, bueno, el disco de Mar de Fondo, que va a salir en marzo, creo, o abril, os lo recomiendo. No sé si conocéis a la banda. Va a ser su cuarto disco y sacan un discazo de rock and roll espectacular, la verdad. Luego, por ejemplo, Coven es una banda a la que suelo mencionar porque es una banda de Madrid que, bueno, no desconocía absolutamente nada. Me escribieron un día por redes sociales diciéndome que empezaban a grabar un disco y pidiéndome opinión sobre algunos temas y tal y a mí me pilló con tiempo y con ganas y le di mi opinión respetuosa y sincera sobre lo que me estaban preguntando y lo siguiente fue que me llamaron por teléfono y se vinieron a grabar aquí conmigo cuando ya tenían todo organizado y me los he encontrado en muchos conciertos porque han venido a muchos conciertos nuestros. Espero encontrarme pronto compartiendo escenario porque además sé que tienen un directo espectacular y es una banda con la que me encanta trabajar, ¿no? Porque además me lo ponen muy fácil. La última vez que estuvieron aquí yo les decía que en realidad no me necesitan para nada porque tienen las cosas muy claras, trabajan muy bien, tienen muchísimo gusto trabajando, ¿no? Pero siempre hay un, lo que me decían ellos, ¿no? Siempre hay un toque tuyo final que hace que todo encaje y tenga sentido Wild Heart es otra banda que de Madrid también que han sacado disco este año en su caso es muy especial porque son chavales súper jóvenes y cuando me enviaron las demos era espectacular la verdad que había un trabajo súper bien hecho luego intentamos colorearlo un poco, yo grabé dos teclados también de su disco, se empeñaron, yo les decía que no hacía falta y se empeñaron, que tenía que haber teclados, es verdad que quedó algo muy chulo y luego incorporaron un teclista a la banda, es otra, bueno, no sé, Redención también de la zona de Madrid, estuvieron por aquí hace ya un tiempo y es una banda con la que me he encontrado teloneando a Avalanch en algunos festivales. Eloisa de Castro es una chica de Madrid también con quien estoy trabajando en temas y va a empezar a tocar en directo. No sé, Cranio, bandas de por aquí de la zona, Cranio, Montaraz, Polisong, La verdad que de todos los que han pasado por aquí, tengo un recuerdo muy chulo porque al final es lo que os digo, lo que vives con ellos es algo importante de verdad para mí, pero para ellos es como vamos a meter a este tío de fuera a que meta mano a canciones en las que a lo mejor llevamos dos años trabajando y es algo bonito, importante, meter a alguien así en tu vida, en tu proyecto. Se me quedarán por ahí algunas por mencionar, seguro, pero bueno, así un poco los ejemplos que tengo ahora más que eso. Que nadie se nos moleste.
¿Qué te gustaría decir tanto a tus fans más veteranos como a los nuevos que están entrando ahora en el metal? Tengo que ser consecuente con lo que yo hice, pues les diría que adelante. Es verdad que quizá ya no tanto, pero en aquel momento no era muy habitual los teclistas en este mundillo, o los que había, a lo mejor, la gran mayoría era en un plano más secundario. Algunas veces he oído eso de cómo vas a ser el teclista de una banda de heavy metal si las bandas de heavy metal no tienen teclado, esto era un clásico que estaba ahí, pero obviamente los animaría, llevo muchos años de recorrido y bueno lo habéis visto en esta entrevista, la inmensa mayoría de las cosas que quedan en mi cabeza son recuerdos bonitos y experiencias que ha merecido la pena vivir y la música me ha permitido vivir cosas que yo no me habría imaginado en mi vida. Verte tocando en Nueva York, por ejemplo, en Chicago, verte tocando en Los Ángeles en un festival delante de 70.000 personas son auténticas barbaridades, que al final es verdad que todo lo normalizas, cuando sales con Mago de Oz a tocar cada noche y da igual donde toques, hay diez o quince mil personas y te parece normal, pero realmente no es normal, en ciudades como, yo no había estado en Estados Unidos en mi vida, si había estado con Avalanch, habíamos tocado en Los Ángeles y en algún sitio más, pero son experiencias que te permite la música, que a lo mejor no las habrías vivido o las habrías vivido de una manera muy diferente. Irte dos meses a conocer EE.UU. a lo mejor no es lo más habitual, pero yo recuerdo mi primera gira con Mago de Oz fueron dos meses en EE.UU. eso me lo ha permitido la música y me considero un afortunado y animaría a cualquier chaval que tenga la más mínima ilusión o la ilusión que a ti te mueve por dentro ya quizá no es tan fácil, depende de cuál es la música que te mueve por dentro, pero si tus sueños tocar en una orquesta de verbena lo mejor es más fácil porque hay mucha más oferta, pero el puesto de teclista en una banda de metal y poder llegar a vivir de eso a lo mejor es más específico, es más complicado, no hay tantas opciones.
Animar a los chavales. Por supuesto que sí, porque a mí me ha permitido vivir cosas increíbles. También hay que ser consciente de que no es un camino fácil aunque te toque ver la cara bonita de todo esto, que a mí, por suerte, me ha tocado verla. Algo así es es duro estar de gira no es estar de paseo hay mucha responsabilidad y hay muchas obligaciones. De repente te ves en América un mes para hacer quince conciertos y eso suena a que haces quince conciertos y tienes quince días libres, y en realidad son quince días de concierto y probablemente doce de viaje y tres de descanso, en condiciones a veces muy duras de tocar, irte a dormir dos horas, darte una ducha y viajar un vuelo de cinco o seis horas para volver a tocar al día siguiente o meterte catorce horas de furgoneta por el medio del desierto, es duro, es muy bonito, pero de verdad tienes que amarlo para que te compense vivirlo porque si no es duro. Eso creo que hay que tenerlo claro.
¿hay algo que te
falte por explorar musicalmente es decir algún proyecto que digas tú, hostia,
nunca he hecho esto, pero me gustaría? Yo creo que he tenido la suerte de
moverme en la música que me ha gustado siempre. Y más o menos creo que está
hecho. Tengo como cubierto mi faceta de músico más ligera, digamos. La tengo en
Avalanch, que es una banda que me encanta y en la que mi responsabilidad es
grabar discos y hacer conciertos y ahí el peso lo lleva Rionda totalmente a
sus espaldas. Luego tengo Adventus, que me permite expresarme, que es algo que
siempre he sentido esa necesidad. Más allá de eso creo que no tengo una idea
que me gustaría hacer, porque nunca lo hice o tener una idea superloca, ya tengo mis años y me imagino un poco con la vida que tengo
ahora tocando en directo lo que se pueda con Avalanch y con Adventus y luego
sí que tengo claro que al final los años y mi enfermedad y todo eso mi futuro a
medio o largo plazo, en algún momento tiene que ser mi estudio.
Yo ahora puedo llevar una vida normal, puedo viajar, pero es verdad que
físicamente los viajes me afectan mucho más que antes, por muy bien que me
encuentre. Pero para mí es más fácil bajar las cincuenta escaleras a mi estudio y sentarme a trabajar, que irme a Murcia a hacer
un concierto, eso es evidente que es así, también tengo que pensar en
eso, pero me parece un futuro bonito mantener en el tiempo lo que tengo
ahora.
Para finalizar, vamos a distender un poco la conversación y conocer tus
gustos a través del cuestionario rápido de Metal Nostrum
que hacemos a todos nuestros
invitados y así conocer
un poco más sus gustos musicales. En tu caso, pueden ser bandas, o solistas de
las seis cuerdas, teclistas, quien tú estimes.
Banda que te gustaba pero ya no: no
creo que me haya pasado eso, sí que hay bandas que escucho menos pero que está
muy lejos de ser que no me gusta, o simplemente que es un estilo que ahora
escucho menos, pero no que no me guste.
Banda sobrevalorada: La Oreja de Van
Gogh, porque no puedo con ellos.
Banda infravalorada: Por desgracia hay
muchísimos ejemplos en nuestro estilo. Así a bote pronto claro, que yo tenga
cercanas y que controle os diría muchísimas de estas que os acabo de mencionar
porque creo que tienen mucho que ofrecer, pero tirando un poco más arriba pues
yo diría que Symphony X, evidentemente tienen mucha repercusión y mucho
reconocimiento, pero me parece poco para lo que hay en sus discos.
Banda que amas: tengo
que decir a Avalanch, por muy fácil que suene y yo sea el teclista, pero es sin
duda una de las bandas que más me ha marcado en mi vida como fan, como oyente y
también como músico y como compositor incluso, para mí es un referente.
Banda de culto: Easy
Raider, creo que es una banda que es conocida, pero creo que está muy lejos de
estar donde debería y siguen. Sigue siendo de mis bandas españolas preferidas y
creo que en su momento me parecía que ellos y Avalanch estaban como por encima,
que había algo más a todos los niveles.
Banda que puedes
escuchar una y otra vez: Queen, siempre está ahí
acompañándome, desde que tengo uso de razón.
Banda que te hizo enamorarte de la música:
podría decirte Queen también, porque fue de lo primero, pero
te voy a decir Yngwie Malmsteen que es el primer recuerdo que yo tengo claro de
un cassette que me dejó mi amigo Kike, que era guitarrista de Torquemada. Fue
el Odyssey de Yngwie Malmsteen y hubo un click ahí, de algo muy diferente a
todo lo que yo había escuchado antes y me enganchó, me enganchó, la verdad.
Banda que cambió tu vida: Como músico, WarCry me
cambió la vida y Avalanch. Como oyente, ya he nombrado algunas, pero por
ejemplo, Queen sí que me abrió una puerta. Recuerdo ver a Freddie Mercury y
sentir... Era como una representación del arte con patas, pasé muchas horas de
mi vida viéndolo y escuchándolo, entonces Queen sería. pero si no queremos
repetirnos Whitesnake, estuve muy enganchado a esa banda y creo que parte de
cómo yo entiendo los teclados en la música es por ellos, más allá de que me he
movido en otros estilos pero también hay mucho de cómo entiendo la música.
Placer culposo, alguna
banda o artista
que nadie pensaría
que te gusta: Lady Gaga. De hecho, perdí una muy buena
oportunidad porque coincidió muy mal, estuvimos con Mago de Oz en Estados
Unidos y cuando estuvimos en Las Vegas, el hotel en el que estábamos, quiero
recordar que los domingos y los jueves actuaba Lady Gaga, piano y voz, en el
teatro de ese hotel. Entonces llegamos un lunes y nos fuimos un viernes y el
jueves tocamos. Pero me habría encantado verla, piano y voz. La verdad que es
alguien que me gusta.
Banda que te faltó ver en vivo y te hubiera gustado: Queen,
sin duda
¿Cuál es el disco más imprescindible en tu colección?:
diría el ‘Live Killers’ de Queen. Yéndonos a otro extremo, el
Metropolis 2 de Dream Theater. Bueno, creo que he aprendido con ese disco,
bueno, me voló el cerebro de una manera espectacular cuando salió.
¿El mejor disco que has escuchado en los últimos doce meses? me flipa el disco que sacaron
Kilmala, ‘Journey to the Sun’ y no sé si es el mejor o no, pero sin duda es uno
de los mejores.
Por último te dejamos un minuto de oro para que digas lo que
quieras, promoción, redes sociales, como ponerse en contacto contigo, lo que
quieras. Básicamente yo creo que va a ser un minuto de
agradecimiento, si nos quieren buscar o nos quieren escuchar al final hoy en
día es muy fácil en cualquier plataforma o redes buscar a Adventus y por ahí
aparecerá el disco nuevo en los primeros puestos seguro. Agradecimiento a
medios como vosotros, que hemos hablado de los grupos y de la música. La escena
seguramente esté complicada para todos, Y tener repercusión, tener oyentes,
tener este tipo de espacios donde puedes hablar tranquilamente. No hay urgencia
de, me van a hacer cuatro preguntas y van a cortar en 20 segundos y hay que
contarlo todo lo más rápido posible. Poder tener este tipo de charlas en los
que puedes masticar tranquilamente lo que te apetece decir y que la gente tenga
la paciencia y nos dé la oportunidad de escucharnos y resulte interesante.
Evidentemente, no todo el mundo va a estar de acuerdo con lo que vas a decir,
ni a todo el mundo le puede gustar tu música, ni creo que nadie tenga
pretensión de que eso sea así porque es imposible, pero creo que sentarme aquí
tranquilamente una tarde de viernes a tomarme, iba a decir una cerveza, pero en
este caso un vaso de agua o un par de vasos de agua con vosotros. Poder charlar
tranquilamente de trayectoria musical y del disco. Poder digerirlo y despertar
el interés de alguien, ya me parece un lujo hoy en día y daros las gracias a
vosotros y darle las gracias a la gente que consume la música o todo lo que
está en torno a la música de esta manera, que no pasamos la canción a los 20
segundos porque no hayan empezado a cantar o no haya llegado el estribillo,
etc. Está bien volver un poco a digerir las cosas con tranquilidad y tener este
tipo de espacios está fenomenal. O sea que daros las gracias a vosotros y a la
gente que nos haya dedicado un ratito.
Agradecerte de verdad tu tiempo, ha sido
una charla espectacular, nos has contado cosas interesantísimas y vamos a tener
un recuerdo para toda la vida de esta charla contigo.
SEGUIREMOS GRITANDO: ¡QUÉ NO PARE LA MÚSICA! ¡QUÉ NO PARE LA CULTURA! ¡QUÉ NO PARE ADVENTUS! ¡QUÉ NO PARE MANUEL RAMIL!
Recordad que el metal nunca muere, solo evoluciona.
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¡Hasta la próxima!"