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miércoles, 21 de enero de 2026

Rebelión en la granja

Hoy somos más granja que rebelión.

Por Tony Torres

Partiendo de la base de que Animals es, para mí, uno de mis discos favoritos de todos los tiempos y que justo hoy cumple 49 años, se merece un artículo y una reseña más que merecida.

Animals es un álbum oscuro, político, crítico y directo.

Roger Waters se inspiró en Rebelión en la granja de George Orwell, dividiendo a la sociedad en tres tipos de animales: Perros, Cerdos y Ovejas, que traducido vendrían a ser los tiburones del sistema, los políticos y el pueblo obediente. Es una crítica feroz a una sociedad que no cambia, pasen los años que pasen. No podemos olvidar que este álbum fue escrito en los años 70 y, sin embargo, sigue estando más que vigente 49 años después.

Aunque la obra de Pink Floyd es indiscutible, en mi opinión Animals no es comparable a ninguno de sus otros álbumes. Si se compara con The Dark Side of the Moon o Wish You Were Here, Animals es mucho más oscuro y denso en su composición. Sus letras dejan a un lado las metáforas y van directas a la herida, sin rodeos.

Aunque la aportación de Waters es indiscutible y su trabajo aquí es primordial, la banda aporta muchísimo. Las guitarras de David Gilmour son para enmarcar en Dogs. En su única aportación como coautor del disco, realiza algunos de los solos de guitarra más impresionantes de su carrera, admirados por la mayoría de los que amamos este instrumento.

Animals es un disco repleto de anécdotas y, si le sumamos que sus dos líderes —al menos de cara al público— no pasaban por su mejor momento de relación, el resultado es todavía más sorprendente. Waters toma el mando y Gilmour se siente desplazado, algo que contó en varias ocasiones y que Waters siempre negó. Por eso resulta increíble que el resultado final fuese tan brillante.

Desde su portada, que ya es un icono no solo de la música, surgen historias memorables. El primer día de la sesión fotográfica, el cerdo inflable gigante se soltó accidentalmente y voló por el espacio aéreo de Londres, llegando a cancelar vuelos en Heathrow. Terminó aterrizando en una granja de Kent, para sorpresa de las vacas que allí pastaban.

El álbum se grabó en Britannia Row Studios, en una zona industrial cercana a antiguos depósitos de gas. Un lugar lúgubre, casi opresivo, buscado a propósito para lograr la atmósfera que el disco necesitaba.

También es importante destacar que Dogs fue inicialmente una composición casi íntegra de David Gilmour, pero Roger Waters cambió la letra, algo que sentó fatal a Gilmour. Sin embargo, si querían un disco conceptual, ese cambio era necesario: Waters tenía la obra completamente diseñada y las letras debían encajar en ese concepto. Años después, Gilmour solo tiene elogios para Animals, aunque reconoce que fue un sufrimiento trabajar en él.

La gira de 1977, llamada “In the Flesh Tour”, fue un auténtico infierno para Waters. Deseaba transmitir un mensaje político en cada actuación: conciertos en estadios, una escenografía increíble para la época y un cerdo hinchable gigante que triplicaba el tamaño del de la portada. Sin embargo, las críticas fueron durísimas, sobre todo por el deficiente sonido de los conciertos, lo que impedía que el mensaje llegara como la banda deseaba.

Pero lo más duro para Roger Waters fue la actitud del público. En numerosas entrevistas se quejó de que la audiencia se pasaba el concierto bebiendo y hablando, sin prestar atención. Llegó a decir que no consiguió ninguna conexión con la gente.

De una de sus frases más recordadas —“Ojalá hubiera un muro entre nosotros y el público”— ahí nació The Wall.

Este momento puede considerarse el final de Pink Floyd como banda, aunque no como proyecto. Siguieron creando grandes obras, pero el compañerismo ya estaba roto. Waters empezaba a pensar como un artista solista.

Lo indiscutible, si seguimos escuchando Animals cuarenta y nueve años después, es que estamos ante una obra maestra atemporal. Los años le han sentado de maravilla y su sonido no envejece. Lo más triste es comprobar que su mensaje sigue estando a la orden del día: por mucho que queramos avanzar, seguimos viviendo en una sociedad muy similar a la de hace casi medio siglo. Puede que hayamos mejorado en algunos derechos, pero leyendo estas canciones queda claro que hemos empeorado en otros.

Como dije al principio, Animals se basó en Rebelión en la granja.

Pero hoy somos más granja que rebelión.

Para mí, es el álbum perfecto.

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