jueves, 21 de mayo de 2026

El colapso del blues

Soul to soul - Stevie Ray Vaughan.

Texto: Tony Torres (guitarra de la Five Strings Band y Malditos Pendejos)

Hablar de Stevie Ray Vaughan es hablar de una eminencia del Blues, aunque él llevaba su arte mucho más allá. No todos los músicos tienen el talento necesario para ser reconocidos con una simple nota, y SRV sin duda es de los pocos que logran eso; por ese motivo lo mantienen en el Olimpo al lado de Rory Gallagher, Santana o Jeff Beck, entre otros.

Soul to Soul es el álbum que me apetece sacar a la luz. Es su tercer disco y uno de mis favoritos, pero dejando claro que todo lo que hizo me encanta.

Soul to Soul es puramente Texas y en manos de SRV es tocar el infierno cada vez que suena: es puro pecado. Este álbum fue su cima en solitario y los excesos fueron algo constante en esta grabación. Su adicción y la del bajista Tommy Shannon era algo con lo que luchaban todos los que los rodeaban.

Aunque SRV era una persona sencilla y llevadera, su adicción hacía de él alguien descontrolado en horarios y complicado a la hora de tratar con el séquito que lo acompañaba en las giras, las cuales lo nutrían de todo menos de relajación. Así acabó, con un colapso en plena gira de este álbum, ingresado y avisado de que si esto no cambiaba el final de su carrera estaba cada vez más cerca. Por suerte pudo encauzar su camino y, entre caídas y subidas, nos pudo ofrecer algún álbum más antes de dejarnos por un maldito accidente aéreo.

Aquí por primera vez la banda se convierte en cuarteto al incluir a Reese Wynans como teclista, el cual consigue un protagonismo notable. Este álbum tiene muchas anécdotas, pero es destacable comentar que Stevie Ray Vaughan toca la batería en Empty Arms, y más curioso aún es la utilización de dos pedales de Wah-Wah —uno en cada pie y tocados a la vez— en el tema que abre el álbum, Say What!. Solo dale una escucha y flipa con cómo suena eso.

Gone Home tiene ese aire jazzero al que nadie lograba darle tanto swing blusero como Stevie lo hacía. Change It es tan tejana que se le reconoce desde la primera nota, aunque el estilo de los 50 de You'll Be Mine una vez más logra llevarlo a su terreno con tal facilidad que ya ni sorprende de lo que era capaz. ¡Vaya solazo de guitarra que suelta aquí el tío! Más feeling imposible. Esas cuerdas parecen gomas blandas y, sabiendo que utilizaba una tensión altísima y un grosor que asusta para dedos débiles y sensibles como los míos, ni me imagino lo que sería tocar eso con esa facilidad.

Aunque, como anécdota, contaré que yo tuve la suerte de tocar una de las guitarras de SRV con la que grabó su maravillosa canción Lenny... pero esta historia quedará para otro día, que valdrá la pena escribirla. 

Pues poco más podré decir de alguien que me tatué en el brazo hace más de 30 años y cuya admiración es uno de los motivos por los cuales tocar la guitarra es una de las cosas más importantes de mi vida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

El colapso del blues

Soul to soul - Stevie Ray Vaughan. Texto: Tony Torres (guitarra de la Five Strings Band y Malditos Pendejos) Hablar de Stevie Ray Vaughan es...