Entrevista Metal Nostrum:
Cecilio Sánchez Robles, Guitarra de Ankhara
Hoy tenemos el honor de hablar con uno de los pilares del heavy
metal español. Guitarrista fundador de Ankhara, creador de riffs que han
marcado generaciones, y un músico que ha sabido reinventarse sin perder su
esencia. Nos referimos a Cecilio Sánchez Robles. músico profesional,
guitarrista, compositor y cantante madrileño, con una larga
trayectoria en la escena del heavy metal y hard rock. Miembro fundador de Ankhara (Madrid, 1995). Miembro también de
las bandas Tequila Sunrise y Bad Saint. Responsable del espectacular solo de
guitarra en "Finisterra" de Mägo de Oz.
Cuéntanos un poco tus primeros recuerdos con una guitarra en la
mano. A qué edad descubriste que lo tuyo era el rock y el heavy.
Mi primera
experiencia con una guitarra con una guitarra española, siendo muy pequeño,
ocho años, nueve tal vez. Cayó en mis manos, por una serie de historias que no
vienen al caso, y luego empecé a estudiar guitarra, y canto también; y los
pasos consiguientes que da todo guitarrista que se dedica a esto. Desde
entonces he tratado de hacerlo algo mío, el instrumento, no en el sentido
técnico, sino mío en el sentido que fuera algo que siempre formara parte de mi
vida y es lo que me ha llevado profesionalmente de la mano a hacer distintas
cosas.
En aquellos primeros años, ¿en algún momento pensaste en
dedicarte en serio al mundo de la música, formar parte de algún grupo?
Sí, de hecho, era
mi aspiración, mi padre era músico desde hacía muchos años, toda la vida; y no
porque yo quisiera ser como mi padre o que mi padre me inculcara eso, coincidió
así. Lo tenía en mente, era consciente de que era algo difícil, porque conocía
bastante el círculo y sobre todo la música profesional, ya no tanto las bandas,
que es una cosa más orgánica, un poco más azarosa, en el sentido de que puedes
estar con una banda, puede que te vaya bien, puede que te vaya mal o puede que
no te vaya. Como lo que me gustaba, soy una persona muy terca, estuve dándole a
distintas cosas, haciendo distintos proyectos y siempre con ilusión y
honestidad. Lo único que buscaba era que interesara lo que estaba haciendo y
que me hiciera crecer y que me mantuviera en el juego de tocar la guitarra, de
exigirme un poco más cada día, sobre todo cuando eres joven y tienes pues esa
ambición de tocar muchas horas, de mejorar cada semana y eso te lo proporciona
el estudio, por supuesto la práctica, pero en gran medida tu desarrollo, como
componer canciones o incluso sacar versiones y tocarlas con una banda. No es más
que tener una pauta en una disciplina.
Hace 31 años que formasteis Ankhara en Madrid. ¿Cómo recuerdas
aquellos primeros años tocando en pequeños locales antes de que llegara el
éxito con 'Dueño del Tiempo'?
Pues con mucho
cariño, la verdad. Los recuerdo como un grupo de amigos que queríamos hacer
música, que queríamos recuperar de alguna manera todo lo que habíamos vivido de
adolescentes, y que ya estaba decayendo, o siendo sustituido por otra tendencia
o por otra serie de tendencias. Esa era la motivación que teníamos. Eso y que
un poco, sobre todo Alberto y yo, como guitarristas, siempre quedábamos en casa
para tocar, Alberto venía a casa, tocábamos, luego nos íbamos por ahí. Años muy
buenos. Por supuesto, no nos conocía nadie, nos conocía mucha gente dentro de
nuestro círculo de amigos, nos movíamos con mucha gente a la que teníamos mucho
cariño y con los que por suerte todavía seguimos teniendo contacto, y la verdad
que no fallaban casi nunca. Luego empezamos a tocar en un montón de sitios, lo
que nos gustaba era tocar, tocar y estar juntos, tocar, transmitir lo que
estábamos haciendo en el local, como cualquier banda. Con lo que me quedo era
que estábamos todo el día, absolutamente todo el día, juntos, ensayábamos todos
los días de la semana, si no cenábamos uno en casa de otro, cenábamos todos en
casa de uno, estábamos todo el puto día juntos y era genial, la verdad, era
algo muy bueno. Eso nos hacía tener muchas ideas en común, que conectaran súper
rápido, y que se hiciera todo súper orgánico y deprisa. Creo que esa
espontaneidad queda reflejada en, sobre todo, en los conciertos de esa época,
antes de sacar ‘Dueño del Tiempo’, fueron conciertos en locales muy pequeños,
incluso en bares, y también teloneando a Medina Azahara, en sitios muy grandes.
Teníamos la dicotomía esa de sitios ultra reducidos, o sitios enormes con
bandas grandísimas como Medina Azahara, Muro, Obús, etcétera. La verdad que fue
una experiencia muy buena.
El álbum 'Dueño del Tiempo' (1999) es considerado un clásico del
power metal español. ¿Qué recuerdas de la creación de ese disco y cómo
vivisteis el reconocimiento masivo?

La verdad que muy
buenos y muy rápidos, muy fugaces, en el sentido de que pasaba todo muy
deprisa; de repente éramos una banda de local un día y nos lo pasábamos de puta
madre, cada vez íbamos metiendo más gente, hacíamos nuestros shows. Creo que a
la gente en esos sitios tan chiquititos les llegaba la autenticidad de lo que
hacíamos, independientemente de que les gustara más o menos; y luego de un día
para otro, contrato discográfico con Locomotive Music, Pedro, que entonces era
nuestro manager y lo fue durante muchísimos años, empezó a sacar un montón de
bolos muy importantes en La Canciller, cosas gordas con la ayuda inestimable
siempre de Javier Gálvez, que también nos apoyó un montón. Entonces como que
fueron cambios muy rápidos y del primer disco, lo que recuerdo, es que
prácticamente se grabó y se mezcló en una semana. Entonces éramos muy jóvenes y
prácticamente cosa que grababas casi que se quedaba, pero está bien, porque es
un disco que se grabó así y es una cosa natural y espontánea y orgánica. Eso es
el recuerdo que yo tengo de aquella grabación en los estudios de la calle
Montserrat, en el centro de Madrid; que salíamos además tardísimo por la noche,
luego nos íbamos al Iberia Café, coincidíamos allí con los taxistas, con las
putas, con los policías, estaban allí y nos conocían. Era un poco sórdido, pero
era divertido, era curioso. La verdad que todo, en aquella época, como teníamos
tanta ilusión, sumada a la juventud, un poco a la inexperiencia, todo lo veías
de puta madre, hasta las cosas malas. Y creo que eso es lo que hace que
encapsules determinados recuerdos, determinados registros de épocas concretas y
los tengas ahí como de referencia. Eso es lo que es para mí ese disco y esa
época en concreto en la que pasamos del anonimato a ser una banda conocida
nacionalmente.
¿qué opinas de esa, bueno, no es tendencia, pero sí que
hay muchos grupos clásicos que remezclan sus primeros álbumes, y los vuelvan a
ofrecer? Soy de la opinión de que un disco, tal como quedó grabado, es como
tiene que quedar. Hay gente que dice que no, que bueno, pues que ahora sonaría
de otra manera y quieren sacarlo. ¿Qué opinión te merece eso?
Nosotros, de
hecho, estamos regrabando cosas de nuestros primeros álbumes y demás. Yo creo
también como tú, pienso que un disco es un disco, cuando lo grabas, sale como
sale, o sea, es hijo de su momento, de sus circunstancias y demás y así debe
ser. Lo que ya se haga después es otra cosa, otra historia, con otro enfoque,
con el mismo enfoque, pero para mí, conceptualmente, es otra cosa, por
cuestiones obvias. Porque ya cuando lo grabas tienes otra mentalidad, ya no es
ese día, ya no es ese momento, ya no es ese estudio, ya no son esos riffs, ya
no son... pero eso no quiere decir que luego si regrabas alguna cosa
Habéis Compartido escenario con leyendas como Saxon, Muro, Medina
Azahara y Mägo de Oz. ¿Alguna anécdota especial de esas giras que recuerdes con
cariño?

Pues muchísimas,
recuerdo muchísimas, porque hubo millones con todos. Además es una de las cosas
más bonitas de aquellos años en relación con la pregunta que estábamos
comentando inicialmente. Nosotros cuando éramos pequeños, yo personalmente, me
consta que Alberto también, Pacho también, yo tenía mis ídolos nacionales, Obús,
Muro, etc, con los que luego gracias a la música he tenido la suerte de
entablar muchísima amistad, gente a la que queremos muchísimo, yo
personalmente, son gente extraordinaria, nos apoyaron muchísimo, igual que Mago
de Oz en su día también, es gente a la que realmente le debemos mucho, porque
ellos nos apoyaron muchísimo, nos dieron muchísima visibilidad al principio de
nuestra andadura. Independientemente del devenir de los años, de las
circunstancias, de las cosas que hayan podido pasar entre medias, yo creo que
hay que tener un punto de honestidad y ser riguroso con esas cosas y no olvidar
nunca, porque el que olvida que una vez le ayudaron, creo que es peor que el
que no lo olvida. Sí es cierto que es gente que nos ayudó muchísimo, que
gracias a ellos mucha gente que no nos hubiera visto o conocido o llegado a
nosotros, llegaron por medio de ellos y eso es un puntazo. También tocar con esa
gente, sobre todo cuando eres joven, pues es un plus porque te tienes que auto
exigir que hay gente que está ya muy de vuelta, eran muy veteranos y se las sabían
todas. Cada vez que iba a salir a tocar antes de Muro, pues decía joder, voy a
salir como fan de Muro, voy a salir a tocar y ahora a ver qué cojones hago yo,
con la que van a preparar luego estos tíos, cuando yo me vaya. Con Obús
exactamente lo mismo y con Mago de Öz en su momento, una banda que tenía un
público muy diferente al nuestro, pero que supieron movilizar a mucha gente
haciendo su música y gracias a ellos mucha de esa gente que, a lo mejor, mejor
no, pero que no era estilo, pues miraron hacia nosotros y supongo que algo
querían, a algunos les gustaría, a otros no, yo qué sé. Entonces eso siempre es
una gran suerte por haber forjado buenos amigos, una gran suerte por haber
tenido la posibilidad de aprender de gente que ha llegado alto y que ha tenido
una ambición sana y un ejercicio de gratitud eterna por gente que de alguna
manera, directa o indirecta o circunstancial, te ha apoyado y te ha ayudado a
llegar a dónde estás.
Muchos fans no saben que fuiste tú quien grabó el solo de
guitarra del mítico 'Finisterra' de Mägo de Oz. ¿Cómo surgió esa colaboración?
En esa época,
Mago de Oz nos llevaba a algunos conciertos de la gira, compartíamos
discográfica, teníamos muy buena amistad con todos. Txus me dijo que quería que
grabara el, bueno, no recuerdo muy bien si me lo comentó Txus o Carlitos o
Fran, no sé, alguien. Que grabara el solo del tema. Por supuesto, le dije que
me encantaba. Grabé voces también. Fue brutal. Es un gran disco. Estuvimos
luego haciendo también las presentaciones en la Riviera con ellos. La verdad es
que fue genial. Fui al estudio, empecé a grabar porque era un solo muy largo, o
me pareció a mí ese momento muy largo. Y es que antes me gustaban mucho los
solos muy largos. Ahora creo que cada vez me gustan los solos más cortitos y,
lo pasamos genial en el estudio. La verdad que fue una gran oportunidad y un
honor. Yo no tengo quejas en ese sentido y es una cosa que recuerdo con cariño.
Cuando ese disco se convierte en el disco de platino, Txus tuvo el detalle de
mandarme uno a casa, que todavía, por supuesto, conservo. Es una banda que te
está haciendo que participe de su éxito y de su trabajo y para mí fue un honor
y lo único que tengo son palabras de gratitud en ese sentido, creo que no puede
ser de otra forma
En 2004 Ankhara se separó tras años de intensa gira. ¿Qué nos
puedes contar de ese momento de desgaste y cómo lo viviste personalmente?
Un momento que
iba a decir difícil. Lo primero de todo, antes que la banda, nosotros éramos
amigos, cosa que seguimos siendo. Lo difícil no era tanto las discrepancias
dentro del desgaste como tal, sino de discrepancias sobre la orientación que
debía tomar la banda, lo sentí así. Lo complicado fue ver que eso no afectará
al ámbito personal, o sea, nuestra amistad, no se olviden de que nosotros
éramos amigos antes de tener esta banda. Eso fue lo complicado desde mi punto
de vista. A lo mejor le preguntas a otro y te cuenta otra cosa, porque cada uno
tiene una percepción de la misma situación. Yo lo que pienso es que había una
serie de personas que querían continuar, o llevar la banda, por un lado y había
otra serie de personas que decían que la banda yendo por el lado que iba, era
un devenir lógico, pero experimentar un poco más en el segundo, en el tercer
disco lo mismo. Creo que esas dos ideas
chocaron y fue lo que lo que decidió que hubiéramos perdido el punto de
cohesión, más que desgaste como tal, que puede que también lo hubiera, en el
sentido de estar todo el día juntos. Además, cuando empezamos la gira de ‘Ankhara’
sin parar, cuando sacamos ‘Sombras del pasado’, después de esa gira no nos
separamos, probablemente se acentuaría más esa erosión, pero yo creo que fue
más lo que lo que comenté, lo vivimos con el respeto que se deben vivir las
cosas con cierta excepción, no por mis compañeros, esperaba que todos
pudiéramos encontrar un punto de cohesión que al final no se encontró. Lo que
sí me alivió fue que sí supimos disociar lo que era la banda de lo que éramos
nosotros, amigo de ellos toda la vida, vamos, a mis hermanos, y eso
precisamente es lo que ha hecho que años después volviéramos a retomar con las
mismas ganas con las que empezamos.

La reunión
en 2013 fue un regalo para los fans. ¿Qué cambió en vosotros durante esos años
de pausa para volver con tanta fuerza?
Como acabo de comentar, siempre hemos mantenido la amistad. Cuando
la banda se disolvió, nosotros seguimos haciendo nuestra vida de amigos con
relativa normalidad, con toda la normalidad del mundo. Lo único que es que ya
no íbamos a ensayar juntos, ya no íbamos de gira juntos, ya no tocábamos
juntos, etc. Bebíamos juntos, íbamos juntos con chicas y demás. Ya pasados los
años, en una de esas, coincidimos en una fiesta, en una de las de las tantas
que nos pegábamos y dijimos, joder pues estaría de puta madre y por qué no lo
hacemos, así fue, muy de madrugada. Fue algo bastante espontáneo y todos
estábamos, bueno yo desde que dejé Ankhara, seguí dedicándome casi en exclusiva
como profesional de la música, pero ya fuera de las bandas estoy trabajando como
músico de sesión para Sony Music, musicales, haciendo grabaciones de otras
cosas que no eran estrictamente bandas mías, pero durante ese tiempo seguimos
en contacto y en una de esas pues dijimos porque no lo retomamos y volvimos. Es
verdad que como todos estábamos desarrollando nuestra carrera profesional fuera
de Ankhara, pues teníamos que mirar nuestras agendas para cuadrar todo y fue un
poco difícil hasta que se encontró el momento, que suerte, estábamos hasta
arriba de trabajo en ese momento. La idea inicial era hacer un concierto de
reunión, y luego ya veríamos, porque tampoco podíamos hacer frente a mucho más,
porque teníamos los compromisos profesionales pendientes por otro lado, cada
uno distinto. A partir de eso empezaron a salir más cosas, y ya fuimos
encontrando el momento, fuimos dedicándole más tiempo, y fue el público el que
nos trajo, exigiendo más conciertos y aquí estamos.
Junto a Pacho Brea formáis un dúo compositivo sólido. ¿Cómo es
vuestro proceso de creación juntos?
Pacho suele
componer los temas él, yo también los míos, quiero decir que solemos componer
cada uno por separado, pero sí que es verdad que luego los juntamos, cambiamos
cosas, él más allá de darle su carácter obviamente, yo el mío a sus temas, él
suyo a los míos, pero sí que es verdad que hay una parte de coautoría en el
sentido de que sí se cambian cosas, pero suelen ser cosas bastante rápidas,
porque yo soy una persona que cuando doy un tema terminado lo tengo muy claro.
Es decir, hasta que lo termino desecho muchas cosas, barajo muchas
posibilidades, pero cuando lo tengo terminado lo tengo muy claro. Eso no quiere
decir que luego no se pueda cambiar. Pero lo tengo bastante claro. Y Pacho
también. Es un tío que suele tener los temas bastante claros. Pero los dos
estamos siempre abiertos a decir, ‘me apetece hacer esto’, no hay ese rollo
rígido, no es mi tema. Uno siempre tiene que ser respetuoso al intentar cambiar
el tema del otro. Pero suele ser un proceso bastante rápido, yo creo que por
eso está muy bien y llevamos muchos años trabajando con los mismos buenos
resultados, por lo menos para nosotros. Desde nuestro punto de vista, hace que
todo sea muy fácil y muy rápido. Evidentemente hay temas y temas, unas veces
cambian más cosas, otras veces menos, son cuestiones performativas, de, es que
aquí voy mucho rato muy alto y quiero ir más bajo, o aquí voy mucho rato
soleando y quiero hacer riffs. Es un poco más cuestión de eso. Pero en esencia
trabajamos muy rápido y muy bien, porque las cosas que cambiamos ya sabemos
cada uno lo que vamos a querer cambiar, más o menos, estamos muy calados y
entonces va todo muy bien.

Además de Ankhara, tienes otros proyectos como Tequila Sunrise
(hard rock) y Bad Saint. ¿Qué te aporta cada uno de estos proyectos que no te
da Ankhara?
Aparte de lo evidente que es el estilo musical, Ankhara es
una banda de heavy metal clásico, a mí no me gustan las etiquetas, pero bueno,
es por una cuestión del que no nos haya escuchado lo pueda encasillar; y Tequila
Sunrise es una banda de hard rock, hard and heavy, que no tiene absolutamente
nada que ver, ni en producción, ni en el compositivo, con letras en inglés; y Bad
Saint igual, a mí es a mí me gustan muchos estilos de música, por supuesto todo
lo referente al rock, me gusta mucho el blues, me gusta mucho el jazz, me gusta
mucho la fusión y de hecho, ahora mismo, por ejemplo, estoy intentando maquetar
un disco en solitario, si algún día lo saco, será mi primer disco en solitario,
después de haber ido haciendo música para todo el mundo, toda la puta vida; y
es un disco que realmente no tiene nada que ver con el heavy metal, ni incluso
tampoco con el hard rock propiamente dicho. Es un disco de música de los 80, con
toques rock, con distintas fusiones de cosas que a mí me gustan y todo con un
corte muy retro, muy ochentero, a nivel compositivo y luego arreglos, que yo
también me dedico mucho tiempo a hacer arreglos, pero también me exige tocar
cosas que, si no, no tocaría si fuera un guitarrista que tocara solo con bandas
de metal, solo con mi banda, con Ankhara. Lo mismo me pasa con una banda de
versiones que tengo, un trío súper veterano y unos cracks de toda la vida de
Dios que son Lapidados. Junto conmigo tenemos una banda de covers de rock and
roll clásico que se llama Yax, tocamos temas de Elvis Presley, Cochrane, Stray
Cats, también de Hendrix, y es brutal porque me obligo a tocar cosas de swing,
me obligo a tocar alguna cosa con dedos, a cantar también rock and roll clásico
y es genial. Creo que lo que te aportan proyectos distintos es dar salida a las
distintas facetas que tú tienes y que de otra manera sería imposible desarrollar.
En un disco de Ankara no voy a poner a meter arreglos de swing o voces de ese
tipo, sería imposible. Esto está muy bien porque haces cosas distintas. En cada
proyecto que haces vas a hacer lo mismo, pero con distintos nombres. Está bien,
pero son otras canciones. Ese es mi punto de vista.
Hablando de Bad Saint, nace en 2020 como banda de hard rock y
heavy con voces en inglés. En ella compartes escenario con Miguel Sáez, David Martínez,
José Rodríguez y ahora a la voz Damián Chicano Ruiz, ¿cómo ha sido el proceso
de cambio de cantante?
La verdad es que muy bien. Chicano es un gran amigo, hace
unos días estuvo aquí en casa. Es un grandísimo tipo, no sé cómo hablarte de él
sin decir esta concatenación de tópicos de que es una persona excelente, un
gran cantante, pero, joder, lo es [risas]. Aparte un tío muy divertido, con muy
buena onda, realmente un gran amigo y muy buena persona. Y grandísimo cantante
y muy buen compositor, un tío que hace muy buenos temas y para mí es un valor
añadido grande, hay cantantes que tienen unas cualidades excelentes, pero a lo
mejor a nivel compositivo, pues tienen pocas, aportan pocas ideas originales. Entonces
siempre para mí es un valor añadido y Chicano lo lleva de serie.

Con Bad Saint la verdad que estamos ahora mismo completamente
parados, no hay actividad de momento en la banda, estoy completamente centrado
ahora mismo con total honestidad en la gira de Ankhara que vamos a hacer, en el
30 aniversario, en el trabajo que estamos haciendo con Ankhara, os que hemos
hecho, Ya no solo porque sea un 30 aniversario, sino porque es un tratamiento
de temas antiguos que hemos regrabado íntegramente, pero también con la
participación de un montón de amigos, de algunos de los que hemos hablado
antes, y es una cosa que creo que se está perdiendo en la música, se ha
mecanizado un poco el rollo de las colaboraciones, incluso hay gente que
piensa, hace poco leí algo, no sé si del cantante de Warcry o algo, que él no
colaboraba, que es una opción súper respetable, me parece genial, que no se lo
hubiera dado a nada, por supuesto. Sí que es cierto que colaborar por colaborar
es una gilipollez, pero si yo las colaboraciones las veo como, para mí lo que
yo hago en un disco es muy importante, entonces si para mí viene, no sé, el que
sea y colabora, es que no quiero dar nombres tampoco, para que sea un poco una
sorpresa, y para mí eso es algo muy importante, porque esa persona está
poniendo su energía, está poniendo su firma en mis temas, en mi banda, conmigo,
¿sabes? O sea, yo, por ejemplo, en ‘Sombras del Pasado’, hay un tema que se
llama ‘El Minuto Suficiente’, que puse para ese disco, ahí hay un solazo de Alberto
Cereijo, que hacemos la media Alberto y sigo yo con un solo y tal para mí eso
es la hostia fue brutal, porque para mí Alberto Cereijo está aquí arriba, es un
tío que tiene que ha ido muy arriba, ya no digo como guitarrista de Los Suaves,
que también obviamente, eso es estúpido hablar de ello porque es una cosa tan
obvia que es absurda. Me refiero a que es un tío que tiene un lenguaje musical
tan grande que joder, para mí como guitarrista personalmente tener un solo con Alberto
Cereijo compartido en un disco de mi banda pues no es una colaboración, es un
privilegio. No es simplemente, oye tío, venga, tal, pásame el solo, venga, mola
un huevo, adiós. Es que a lo mejor la gente lo ve así y es muy respetable, pero
es que yo no lo veo así. O sea, si le voy a decir a una persona que me da
exactamente igual que me cae un suelo en mi disco, es que yo no le diría a Sebastián
Yatra que se cantara una balada de Ankhara solo para ver si cuatro de sus
seguidores se comprasen un disco de Ankhara. Pero sí se lo diría a Miguel Ríos.
¿Por qué? Porque me encanta, porque sería la hostia, o si se lo diría a Fortu,
¿sabes por qué? Porque me encanta como canta, porque es parte de mi vida, he
crecido escuchando sus canciones, su producción con Obús, incluso la suya
propia en solitario, eso es muy enriquecedor. Si tu llegas a un punto como
músico, que tú crees que eres una persona tan importante que colaborar con los
demás es una mierda, porque estás otorgando un privilegio donde tú aportas todo
y los demás no te dan nada a cambio, creo simplemente que es que no has
entendido absolutamente nada de lo que es la música, en mi opinión personal.
En cuanto a Tequila Sunrise, si no nos
equivocamos nace sobre 2015 que se edita el EP “Nasty Habits” con 4 canciones,
¿cómo nace este proyecto?
Estábamos Rubén Santos, que es un batería, uno de mis mejores
amigos. Actualmente, él es el batería de Café Quijano, habíamos trabajado
bastante juntos acompañando a gente, es un batería profesional y habíamos hecho
bastantes cosas juntos. También coincidimos en el Teatro Alcalá haciendo un
musical, yo estaba de guitarrista titular, él vino inicialmente a hacer una
suplencia, finalmente se quedó de batería titular en el espectáculo, y ahí fue
donde fraguamos la idea, porque estábamos haciendo cosas muy offline de todo lo
que nosotros consumimos. A Rubén, por ejemplo, le gusta un montón el jazz, la
fusión, el rockabilly, el rock and roll, el hard rock, el heavy metal clásico,
es súper fan de Journey, de Kiss, de Stray Cats, de Van Halen, todas estas
cosas. Decidimos hacer un proyecto, sobre todo lo empezamos él y yo, en el que
mezcláramos un poco todas esas influencias, que a lo mejor es un poco
Frankenstein, porque mezclar Hard Rock o Hard and Heavy con un solito de Blues,
a lo mejor es más fácil, pero a lo mejor meter elementos de Rockabilly, Swings,
Shuffles, pues ya es un poco más complejo. La idea era cohesionar un poco todo
eso y así nació la idea de hacer Tequila Sunrise. inicialmente empezamos a
componer Rubén y yo y a tocar en el local, luego se agregó Ramón Blain y luego
tras mucho tiempo buscando cantantes apareció Jorge y Jesús. Nasty Habits,
además lo grabó Fernando Mainet, grabamos el primer mini-lp y luego ‘Danger
Zone’ que lo sacamos con una discográfica de Texas que se llama Perth Record,
que eran los que sacaban los de Helix, distribuyeron bastante bien por el
mercado norteamericano y europeo, por español también y la verdad que genial. La
motivación era todo eso, el nacimiento de la banda fue a la lumbre de: vamos a
quitarnos un poco ya de tanto popeo. Vamos a hacer lo que nos gusta y que no
podemos.

¿Y
tenéis en mente sacar algo más material?
Pues me gustaría. Yo hace un año lo planteé. Lo que pasa es
que íbamos a grabar el siguiente LP después de ‘Danger Zone’, pero justo vino
la pandemia. De hecho, Rubén y yo nos pegamos una buena paseada por distintos
estudios para ver dónde grabábamos las baterías, luego las guitarras en otro
lado y tal. Pero ya vino la pandemia. Ramón empezó a tocar porque necesitaba
dinero, y empezó con Café Quijano y un proyecto como ese a nivel laboral es
bastante absorbente en cuanto al tiempo. Y la cosa se ha quedado ahí. De
momento no hay previsión. Y yo no sé si en algún momento me tiraría la manta a
la cabeza, pero yo si hiciera algo de Tequila Sunrise, por lo menos sería con
Rubén o con Jorge. O con alguno de tequila me refiero, porque si no, no tendría
mucho sentido. Pero bueno, es una cosa que de momento está ahí en stand-by y no
hay mucho viso de que inminentemente se pueda hacer algo.
En 2020 superaste un ingreso por Covid-19. ¿Cómo viviste ese
momento y qué significó el apoyo de la comunidad metalera para ti?
Pues mira, lo
pasé muy mal, como muchísima gente. Yo estuve muy jodido, de hecho, estuve ingresado
con neumonía en el Hospital Gómez Ulla, no había camas, estuve cinco días en
una silla, que no podía respirar, con oxígeno, luego de ahí me llevaron a la
UCI diez días, muy jodido y con mucho miedo, porque no sabía lo que iba a pasar,
con gente muriéndose a mi alrededor, en fin, sobran detalles, pero muy
agradecido de haber salido de eso, de estar aquí. Y el apoyo de la gente o las
muestras de afecto yo creo que es algo siempre que te da una energía extra o como
mínimo, incluso aunque sea gente que no conoces de nada, que es random, que
supongo que sigue mi carrera o escucha mis discos. Pues gente que de alguna
manera conecta contigo, tiene empatía, aunque no te conozca, otros sí,
evidentemente, y bueno, que alguien te desee lo mejor por siempre, creo que eso
es una energía muy positiva y algo por lo que seguir. La verdad que lo
agradezco un montón, fueron muchas las muestras de cariño, de apoyo y son cosas
que nunca olvidaré, para bien o para mal, unas para bien y otras para mal. Porque
también estas cosas ponen a la gente en su sitio. También ves los que aparecen
y también ves los que desaparecen. Esto es igual que cuando te va bien en el
trabajo y puedes dar trabajo a gente y estás muy introyectado y cuando no lo
estás tanto. Yo, gracias a Dios, lo pasé muy mal, pero peor es la gente que no
está. Y lo pasé muy jodido y con mucho miedo.
Vamos
a hablar de cosas un poquito más alegres. Estáis iniciando la gira, el 30
aniversario. ¿Cómo se presenta el futuro de la banda en este momento, en cuanto
a directos?
Estamos ahí con el concierto de Madrid el 18 de septiembre, junto
a Jolly Joker, en la Revi. Y sí, hay más cosas que iremos publicando poco a
poco. Hay cosillas y cosas bonitas, cosas buenas, con sorpresitas y con... Cada
cosa tendrá lo suyo. O sea, con cada pastelito tendrás su guindita diferente.
Hasta aquí podemos leer, ¿no?
Más o menos, sí, pero sí, siempre habrá cosas. En el Bodega
es un sitio donde siempre hemos tenido el privilegio de participar en otras ediciones,
es un sitio que nos sentimos siempre como en casa, me siento un poco ridículo
cada vez que digo estas cosas porque parece un guion, pero es verdad, no es que
en otros festivales los traten mal, ni nos tiren piedras, entiéndeme, pero que
es verdad que hay sitios que tienes especial cariño, este es uno de ellos, hay
otros festivales donde nos sentimos muy muy arropados, tanto por la
organización como por la gente siempre y bueno, siempre es un gusto volver. El bolo
de Madrid va a ser muy especial por todo lo que representa y bueno, por tocar
también en la ciudad de la banda. Digo la ciudad de la banda porque por ejemplo
yo soy madrileño, pero claro, Pacho ya sabéis que no, él ahora lo remarca
mucho. No, soy madrileño, Alberto y yo sí.

Para ir finalizando,
vamos a distender un poco la conversación y conocer tus gustos a través del
cuestionario rápido de Metal Nostrum
que hacemos a todos nuestros
invitados y así conocer
un poco más sus gustos musicales. En tu caso, pueden ser bandas, o solistas,
quien tú estimes.
Banda que te gustaba pero ya no: Megadeth
Banda sobrevalorada: Sabaton
Banda infravalorada: Rata Blanca.
Banda que amas: Toto.
Banda de culto: Exciter.
Banda que puedes
escuchar una y otra vez: Van Halen, Toto, King Diamond, Judas Priest…
Banda que te hizo enamorarte de la música:
Jimmi Hendrix..
Banda que cambió
tu vida: Jimmi Hendrix
Placer culposo,
alguna banda o artista que nadie pensaría
que te gusta: Jan Hammer
¿Cuál es el disco más imprescindible en tu colección?:
Toto IV, The number of the
beast o el 1984.
Banda que te
faltó ver en vivo y te hubiera gustado: Rick Springfield o a Richard
Marx.
Una banda
fetiche: Jimmy Hendrix, Toto.
Una banda
“quitapenas”: Un pingüino en el ascensor.
¿El mejor disco que has escuchado en los últimos doce meses? Lo
nuevo de Witchland.
Por último, te
dejamos un minuto de oro para que digas lo que quieras, promoción, redes
sociales, como ponerse en contacto contigo, lo que quieras.
Nada, pues bueno, estad atentos porque de aquí a verano
iremos publicando distintas cosas. Haciendo distintas cosas con Ankara,
publicando distintas cosas en nuestras redes sociales oficiales, tanto en
Instagram como en Facebook. Y nada, serán cosas relativas a los lanzamientos de
lo que estamos haciendo en estudio relacionadas con el 30 aniversario y fechas
de directo. Así que estén muy pendientes que iremos subiendo cosas ahí y demás.
Agradeceros el espacio, la cobertura, y un auténtico privilegio y un placer y
un honor a la gente que no deje de apoyar estas cosas, cuidarlas como si fueran
oro porque lo son. Seguid la música que os guste siempre, que es de las cosas
más importantes y más bonitas que hay en la vida. Y la que os guste, el heavy,
el que guste el pop, el rock, la salsa, lo que sea. Pero el reggaetón no, por
favor, no lo hagáis. No está bien. Y gracias a los que siguen a Ankhara,
gracias a los que apoyáis esta cosa tan bonita que es el rock and roll, el
heavy metal, que a uno le ponga el nombre que quiera, la forma que quiera. Y un
saludo y un abrazo de nuevo para todos. Estén atentos a redes sociales. 29 de
mayo en Madrid, o estén por Madrid, o vayan a ir a Madrid de alguna manera. Por
la noche del 29 de mayo se hará fiestecita por la zona de Vallecas y tal. Estar
atentos a las redes sociales.

Cecilio,
ha sido un verdadero honor tenerte en La Tertulia Metal Nostrum. Gracias por
compartir tu historia, tu música y tu pasión con nosotros. ¡Que los riffs nunca
dejen de sonar!