Z!Live – Zamora
Jueves 12/06/2025 – Jornada 1
After Lapse – Vola – Kissin’ Dynamite – Nile – Exodus –
Meshuggah – Dream Theater – Rotting Christ – Vita Imana.
Texto: Eduardo Iglesias Costas (Metal Nostrum) y Alberto ladero Lorente (Gritos de la Malladoura
Fotografía Portada: Alberto ladero Lorente
Fotografías: Z!Live oficial por Fran Cea
Siempre hemos valorado a cualquier banda que se sube a un
escenario y es capaz de defender su legado frente a su público y que intenta
cautivar a nuevos corazones metaleros para su causa, siempre es digno de
mención y de encomio.
Fue una jornada en la que los nervios estaban a flor de
piel, no en vano el festival contaba para este primer día con una de las bandas
más reputadas a nivel mundial celebrado su trigésimo aniversario, y contando
para ello con el regreso del batería prodigo de Mike Portnoy, además de ser la
única actuación a nivel festivales dentro de la oferta española, la expectación
era máxima y nada podía salir mal. No hubo demasiados problemas, solo los
típicos de un primer día y alguna falta de coordinación con el equipo de
seguridad con el que tuve un encontronazo por diferencias de criterio a la hora
de desarrollar nuestra labor fotográfica, cosa que se solucionó con bastante
diligencia por el responsable de prensa, desde estas líneas, ¡gracias!
Habrá tiempo para realizar una crónica más detallada, hoy
solo vamos a dar grandes pinceladas de lo que ayer sucedió.
Para iniciar la jornada, siempre decimos que no es tarea
fácil, los madrileños After Lapse y su propuesta progresiva saltaron al
escenario Silver, si bien nos parecieron correctos, y vimos suficientes
camisetas como para llenar una sala, no llegaron a convencernos con una línea
demasiado monótona, aunque, por momentos, cautivadora. Se crecieron desde un
inicio titubeante hasta un final más que digno.
A continuación saltaron al Copper Stage los daneses Vola,
una banda que si bien no nos entusiasmó, sí que logró mantener nuestra atención
durante su espectáculo, con el aura de metal progresivo, he de decir que por
momentos me recordaron a cierta banda noruega de pop de los ochenta aderezada
de afiladas guitarras, bien por ellos.
Los primeros vencedores de la tarde noche, a nuestro modo de
ver, fueron los alemanes Kissin’ Dynamite, con su música contundente dentro de
su estilo, conectando en todo momento con el público asistente que asistía
divertido a uno de los mejores concierto de la jornada, por poner una pega,
diríamos que actuaron demasiado pronto para lo que vimos después. Nos quedamos
cortos si alabamos la labor del batería llevando en volandas al resto del combo
alemán. Los esperábamos ansiosos y superaron las expectativas, muy divertidos y
jaleando en todo momento al público, sobresaliente sin duda.

Pero si una fue de cal, la siguiente fue de arena, o
viceversa, el caso de Nile es de estudio, una banda de death metal americana
que en ningún momento llego a encandilarnos tal como preveían la gran cantidad
de seguidores que aglutino la banda alrededor del escenario. Demasiado machacones
y monótonos, pero he de decir que a pesar de las explicaciones que una pareja
me dio para llegar a entenderlos, en ningún momento llegaron a encandilarme,
sin embargo sus seguidores quedaron más que satisfechos. Personalmente no le
encontré sentido a su arte, olvidable a mi modo de ver.

El trash Metal de la vieja escuela de Exodus si que nos
encandilaron, se puede atrapar al público con sonidos extremos sin tener que
llegar a espantarlo. Atronadores en directo, llenos de pura energía, y no
exentos de cierta melodía, que les llevaba a conseguir llevar en palmitas al respetable,
haciendo de ellos lo que quisieron. Los primeros circle pits y walls of death
de la jornada los provocaron ellos, para terminar su hora y media de
espectáculo por todo lo alto. Otro sobresaliente para la vieja escuela de heavy
metal.

Teníamos ganas de comprobar el porqué de su éxito, pero nos
quedamos con las ganas, Meshuggah se nos atragantaron desde un principio, que
no acorde porque parecen no conocer el significado de esa palabra, pero
insisto, siempre desde nuestra perspectiva, que es tan válida como la de sus
seguidores, pero no fuimos capaces de seguir más de dos canciones, que siempre
parecían la misma (luego nos quejamos del reggetón). Sin más comentarios que el
de que se nos hicieron bola y si eso fuera poco, tuvimos que soportar la
tortura mientras esperábamos a la siguiente banda tomando posiciones, quizás la
organización pudo evitar ese suplicio de hora y media, que parecía no discurrir
y que por momento paró el reloj en una sucesión continua de los mismos sonidos
en una canción que parecía interminable. No vale sólo con llevar un bonito
juego de luces y láser, hay que dar algo más y ellos no fueron quienes de
hacerlo en lo que parecía un conjunto de estatuas de sal.

De Dream Theater, sin embargo, sólo podemos deshacernos en
elogios, mirases donde mirases solo había maestría, también vieja escuela, es
cierto, pero maestría. Se presentaron en el Z!Live celebrando su trigésimo
aniversario y el regreso de Mike Portnoy a la banda con un espectáculo sencillo
pero efectista, cargado de nostalgia y energía, demostrando por qué treinta
años después siguen dando lecciones allá por donde van. Poco más que decir que
estuvieron sublimes, a la altura de lo que es un festival de este tipo donde
los tiempos son muy ajustado, y a veces los ajustes no son tan precisos.
Sobresalientes.

Rotting Christ fueron el descubrimiento de la noche, estos
grigos demostraron que se puede hacer un excelente black metal sin guturales,
con ciertas melodías y algún que otro estribillo pegadizo, por momentos me
recordaban a los Black Sabbath más enérgicos. No sabía que era lo que esperar
de ellos a tenor del logotipo de la banda, pero me encandilaron y seguro que
investigaré a cerca de ellos, mucho acierto por parte la organización de
incluirlos en el cartel. Un notable alto, sin duda.
Sin tiempo para descansar, comenzaron Vita Imana su
propuesta Groove. Sólo pudimos quedarnos a tres canciones por lo que la
valoración se hace complicada. Lo poco que escuchamos parecía interesante pero
insuficiente para alcanzar una valoración objetiva. Demasiado tarde para una
tarde tan intensa, quizá la opción sería incluir una banda menos por día, pero
es la organización quien sabe lo que debe hacer.
Balance positivo de esta primera jornada, sin duda. Acabamos
agotados, pero hoy vamos a por más Z!Live.
Nuestras fotos formarán parte del número especial de nuestra publicación 'Yo Estuve Allí', así que, paciencia.
SEGUIREMOS GRITANDO: ¡QUE NO PARE LA MÚSICA! ¡ ¡QUÉ NO PARE LA CULTURA! ¡QUÉ NO PARE EL ZLIVE!