El arte corre por sus venas y lo tiene hasta en el apellido, Sofía Guilarte es la cabeza pensante de El Mundo de Sofía, entre otros proyectos. El tres de mayo descargará ese arte a la guitarra en la sala Master de Vigo junto a Semi Confusas y Suevia en lo que promete ser una gran noche. No pusimos en contacto con ella para conocer sus expectativas sobre esta cita y acerca de su trayectoria en el mundo de la música desde sus inicios en su Cuba natal hasta su actual residencia en Galicia, en una de las entrevistas más emotivas que hemos hecho hasta el momento y muy interesante en todos sus planteamientos. Amigos gritones de Metal Nostrum, con ustedes, Sofía Guilarte.

¿Quién es Sofía Guilarte y cuándo
se inicia tu carrera musical? Primero quiero agradecerles por la invitación y además
agradecerles todo el apoyo que brindan a la escena del rock y no solamente a la
escena del rock, sino a la escena de la música emergente, de la música
independiente aquí en Galicia. Que continúen personas como ustedes con esa
fuerza. Gracias por este espacio.
Mis encuentros con la música vienen desde muy pequeña,
recuerdo que mi abuela me llevaba unos coros, desde los cuatro años estuve en el
coro. Mis padres, no son músicos, pero son artistas, mi padre es actor y mi
madre es realizadora audiovisual. La música realmente estuvo en mi vida desde
que nací. Desde que estaba en la barriga, mi madre me cuenta que me ponía
música para que yo escuchara desde estaba en el vientre. Empezó todo así.
Incluso estaba en algunas clases particulares así de música
movimiento de niña y las primeras bandas que yo escuché de estos fueron Enigma,
música new age, Natasha Atlas. De España me acuerdo que escuchaba el grupo
mecano y mucha música cubana también. Todas esas influencias las tuve desde
pequeña y estuve en el centro iberoamericano de La Décima a los 9 años. La Décima
es como la música guajira cubana, la música del campo, yo empecé en la guitarra
en ese centro iberoamericano de La Décima, que cerró y no continué. A los 12
años descubrí el rock; al principio no me gustaba para nada, recuerdo que había
un compañerito en el aula en la escuela que escuchaba rock y a mí no me gustaba;
decía, pero qué música tan estridente, ese sonido no lo entiendo y de repente, no
sé de qué manera, fue entrando en mí, fui descubriendo grupos fui viendo yo
recuerdo que los primeros grupos que yo escuché fue Evanescence, Angra, Avril
Lavigne. Después ya, Marilyn Mason, que al principio recuerdo que fue una cosa
extraña porque me resultó agresivo, pero después empecé a entender un poco el
arte que él defendía, con su estética y todo, pero me llamó poderosamente la
atención. Ya sobre los 14 años, empecé a conocer a los guitarristas de rock.
Empecé a conocer a Satriani, ya empecé a adentrarme un poco
más en el metal progresivo. Y ahí fue cuando dije: yo quiero aprender guitarra.
En ese momento una es un niña y no me sentía tan identificada con la música que
se estaba enseñando allí, pero cuando escuché el rock y escuché el metal, y vi
a sus guitarristas; incluso el canto fue una cosa que vino después, yo siempre
la guitarra, y la guitarra eléctrica, fue lo que más me llamó poderosamente la
atención. Yo quiero aprender esto, y ahí fue que entonces ya inicié mi camino.

Podemos decir que en ese momento es
cuando tú te das cuenta, que ser artista es lo que quieres. Eso fue a los 14 años. Yo empecé con la guitarra española,
pero el profesor que tenía faltaba mucho, es como decir aquí una escuela
municipal, eso me estaba desmotivando un poco, pero las casualidades de la vida
me dieron la oportunidad de conocer a un profesor de guitarra eléctrica
propiamente, y él fue quien me dijo, vamos a aprender guitarra eléctrica y así
fue como empecé con la guitarra eléctrica. Cuando uno empieza a estudiar guitarra
lo primero que le viene a la cabeza es la guitarra clásica o la guitarra
española normal, pero uno nunca le viene a la cabeza la eléctrica. Además en
Cuba tampoco hay mucha información, no teníamos acceso a internet, toda una
serie de limitaciones. Entonces la guitarra eléctrica llegó a mi vida en ese
momento y me di cuenta de que esa era mi vida, con 16 años yo sabía que lo que
yo quería hacer era músico.
¿Cómo fue el hecho de subirte a
un escenario y defender tu música? Cuando me hacen esa pregunta, me emociono mucho porque me
trae muy buenos recuerdos. A los 13 fui a mi primer concierto en directo, nunca
había ido a un concierto en directo, que fue un concierto de rock, de un grupo de
Cuba que se llama Hypnosis, un grupo de metal gótico, tenían las vestimentas y
todo el sonido muy profesional y había una bajista en ese grupo que tenía un
pelo larguísimo, tenía un swing y tocaba súper bien. En directo me llamó tanto
la atención, me sentí tan identificada, incluso con esta mujer, con esta
bajista, cuando yo la vi, esa presencia que tenía encima del escenario, yo
dije, yo quiero estar ahí. Lo más lindo del caso fue que tuve la oportunidad de
tocar con ese grupo. Con 16 años me invitaron a tocar, y les agradezco mucho la
oportunidad. Recuerdo que Fanny, que era además la directora de ese grupo, un
día se sentó conmigo y me dijo buenas o si hay tres caminos dentro del rock:
una es ser un gran fan o sea una persona que le gusta mucho el rock y que te
gusta ir a los lugares, le gusta escuchar la música del rock. Otro, ser un gran
investigador del rock, que en Cuba hay tres grandes e importantes
investigadores del rock. O músico, ser músico y estar encima del escenario. Tú
decides cuál quieres ser. Y eso a mí me llegó mucho.
A los 16 años me subí por primera vez encima del escenario, en
un festival que hizo Hipnosis y me subí con mi grupo, con Okulary, que fue el
primer grupo que tuve, un grupo de metal, y subí al mismo tiempo a tocar con
Hypnosis.
¿Cómo recuerdas esa primera vez
que te subiste al escenario ¿Qué se siente? Me parecía como si estuviera viviendo un sueño. No me
parecía la realidad. Parecía como si me hubiera teletransportado a otro sitio
totalmente distinto. Cómo se escucha, incluso la prueba de sonido, cómo
escuchas las cosas, las luces, todo, me acuerdo. Parecía como que estaba dentro
de una película. De ese día me acuerdo, primero toqué con mi grupo como
telonera y después toqué junto con Hipnosis y volví a sentir la misma
sensación, toqué dos canciones de invitada y se siente como si te teletransportaras
a otro universo.

Siempre has tenido el apoyo de tu
familia. Sí, siempre he tenido ese apoyo y desde pequeña he estado
con actores. En mi casa se hacían fiestas y estaba con actores, con directores,
con pintores y siempre tuve una vida muy bonita, llena de arte por todas
partes. Mis padres también, al ser del mundo del arte, creo que han entendido
eso, por eso me apoyaron mucho, a pesar de que no son rockeros, ni entienden el
rock, pero lo han entendido un poco a través de mí, de lo que yo les he ido
enseñando.
Desde muy temprano tuviste claro
que lo tuyo era la guitarra eléctrica, ¿por qué de la guitarra eléctrica? Y quién
te influenció más a la hora de decantarte por este instrumento. Yo creo que fueron los guitarristas de rock en general,
dígase Satriani, dígase Steve Vai. Sobre todo una canción de Steve Vai, “Tender
Surrender”, fue una que me llegó mucho y cuando yo vi esa actuación yo supe que
eso era lo que yo quería ser. También me gusta la composición y la producción,
es un tema que me encanta, siento una pasión enorme por producir, no solamente
los temas míos, sino también temas y trabajos de otros músicos. Pero eso vino
un poco después sobre la marcha. Realmente la guitarra y sobre todo la guitarra
eléctrica es mi gran pasión.
Y aparte de la guitarra ¿tocas
algún otro instrumento? No soy multiinstrumentista, aunque también canto y toco algo
de piano y algo muy leve también de batería, pero mi principal instrumento es
la guitarra eléctrica y sí, la producción musical. Hacer baterías en MIDI y
poner las cuerdas, todo eso me encanta.
Guitarrista, cantante,
compositora, productora musical, profesora de guitarra, ¿en cuál de estas
facetas te sientes más cómoda? La enseñanza yo la descubrí recientemente. Nunca me había
planteado enseñar un instrumento y la verdad que se me da bien. La verdad no es
porque lo estoy diciendo yo, pero quien esté y quien haya estado en mis clases
sabrá decirlo mucho mejor que yo, pero sí que me gusta, me gusta la enseñanza
también. Entre esas tres, tanto la producción como la guitarra eléctrica, las
dos para mí son muy importantes, amo mucho ambas profesiones. La enseñanza
también me encanta.
¿Qué te aporta cada una de ellas? De hecho, la faceta de la enseñanza aporta muchísimo. Con
muchos conocimientos y muchos conceptos que a veces uno también los tiene como
integrados y explicárselos a otras personas y sobre todo a personas de
distintas edades y de grupos, distintas situaciones. Los vocabularios son distintos
y las formas de transmitir el conocimiento es distinta también y eso aporta
mucho, te hace mejor músico aparte de también que te hace mejor ser humano,
porque uno cuando enseña un instrumento no solamente está enseñando las
técnicas, también está enseñando valores. Todas estas personas tienen sus líos,
sus problemas, muchas veces te comentan y tú también intentas ayudarlos, y los
niños también, y uno también intenta guiarlos un poco en la vida, creo que
también eso es algo importante de la enseñanza, y creo que sí, que la enseñanza
todavía tiene y tendrá muchísimo que aportarme como músico.
Sé que hay muchos músicos que dicen, si enseñas eres un
fracasado, te quedas ahí, no vas a seguir creciendo, te vas a frustrar, y no lo
creo. Yo creo que la enseñanza sí te hace mejor músico, y que sí es importante.
Yo soy graduada en Historia y una de las cosas que yo di en mi carrera fue la
enseñanza de la historia, es una de las asignaturas que también más me
gustaron, la metodología de la enseñanza de la historia. Y al final la
enseñanza en general tiene todo que ver, no importa si estás enseñando
instrumentos o estás enseñando lengua castellana o matemáticas. Al final creo
que todo converge en lo mismo.
¿Cuándo nace el mundo de Sofía? La idea del grupo nace en el año 2017. Yo venía
anteriormente de un grupo que se llamaba Okulary y que podrán buscarlo en
internet, un grupo de metal, porque yo realmente en el fondo soy muy metalera
radical. Yo escuchaba grupos de death metal y deathcore. Tuve ese primer grupo,
Okulary que no pude llevarlo a cabo todo lo que quería, todo lo que deseaba. En
Cuba no hay muchos bateristas que toquen doble pedal y que tocaran ese estilo
que yo necesitaba y que yo requería en los temas. Entonces me dije, bueno,
vamos a pausar este proyecto un momento, y quise experimentar, quise abrirme un
poco más, fue una época un poco de reflexión, realmente me dolió mucho terminar
con ese primer proyecto, pero dije, voy a hacer otros estilos, quiero abrirme
un poco más, voy a hacer otra cosa nueva, otra cosa que sea distinta que no sea
específicamente de metal. Además el público de metal en Cuba, hay mucha gente
inteligente, pero también hay mucha gente cerrada, que no te acepta muchos
cambios, de hecho mucha gente estuvo contra mí al principio cuando hice el
mundo de Sofía. Porque yo hacía voces guturales y todo en el grupo anterior, y
bueno decían todo aquello de “traicionaste al metal”. Pero quise experimentar
con nuevos estilos, hacer algo nuevo totalmente de cero y en el año 2017 empecé
a trabajar con un bajista que es Víctor Manuel Ponce de León que es el primer
bajista del Mundo de Sofía. Empezamos a idear cosas, a idear temas y realmente
la fecha de inicio del grupo fue 28 de enero del año 2018, nacimiento de
nuestro apóstol José Martí, para los que le interese, también podrán buscar
quién es esta gran figura de la cultura cubana. En esa fecha empiezo con Víctor
Manuel Ponce de León y Raymora Iglesias en la batería. Nos decidimos por hacer
un trío. De hecho estaba buscando pianistas, otros guitarristas también, y al
final Víctor mismo me dijo, “mira Sofía, nos escuchamos bien los tres en el
ensayo, vamos a quedarnos así”. No fue ninguna pretensión de nada, vamos a
quedar nosotros tres, y al final es tanto lío, tanto músico, tanta cosa, si
estamos bien los tres, y empezamos tocando covers, tocando covers de
Portishead, de Dido, teníamos Tainted Love también, teníamos de Oasis, de Muse,
y después ya empezamos a introducir poco a poco los temas propios que íbamos componiendo,
que íbamos haciendo. Recuerdo que tuvimos ese primer baterista, Ray, que no
pudo seguir con nosotros, un baterista tremendo, después tuvimos otro
baterista, muy jovencito, que se llamaba Diego, yo recuerdo, bueno, en esa
época, en el 2018, todavía estaba en la universidad, en el tercer año de la
carrera de historia, y con todo ese lío también había empezado con El Mundo de Sofía.
En ese propio año empezamos a tocar en unas peñas que eran fijas todos los
viernes, en un sitio de La Habana, un local muy reconocido que se llama el Submarino
Amarillo, logramos tener esa oportunidad que era todos los primeros viernes de
cada mes. Entonces conseguimos a Henry Ferrán que ya que estuvo con nosotros
hasta que marché de Cuba.
Esta es una de las preguntas un
poco peliagudas, que si no quieres contestar, no contestes, pero siempre hay
esta curiosidad. ¿Cuál es la razón para salir de Cuba y establecerte en España? La situación económica es terrible en Cuba. Es de no haber
absolutamente nada, de no haber algo tan simple como un pan para comerte o
tomarte un café. Es una situación terrible que realmente no hay esperanza. Eso es
lo más importante por lo que yo me fui de Cuba, no existe un futuro posible
para nada. Al llegar aquí me di cuenta de que si trabajas, si te esfuerzas y si
haces las cosas bien, sí puedes tener un fruto de tu trabajo, pero en Cuba eso
no es posible, no importa cuánto te esfuerces, no importa cuán inteligente
seas, no importa cuán novedoso seas, al final todo se va a ir por el caño, te
van a ir pasando los años, los años y los años, luchando y arando en el vacío,
y es como tirarle margaritas a los cerdos. Estoy segura y asevero que todas las
personas que nos vamos de Cuba, que somos la mayoría de los cubanos y los que
están en Cuba también quieren irse es por eso, porque no hay un futuro, no
existe un futuro para nadie.
¿Eso ha limitado el desarrollo
actual de El Mundo de Sofía?

No, porque también esto es otra cosa peliaguda de la he
hablado, porque también me duele mucho el hecho de que cuando yo decidí
marcharme de Cuba, porque yo soy ciudadana española y además soy descendiente
de gallego y soy gallega. Cuando terminé la universidad, en el año 2019 y vino
la pandemia, hubo muchas cosas que sucedieron en el país y sobre todo políticamente;
tomé la decisión, yo dije: no puedo seguir un año más aquí porque voy a seguir
cumpliendo años me voy a hacer mayor y al final no voy a cumplir mis sueños, no
voy a hacer nada de lo que quiero e incluso mi familia, yo también estaba
hablando por mi familia. Tuve que tomar la decisión de marcharme de cuba en el
mejor momento en el que yo estaba con El Mundo de Sofía, ya habíamos ganado
premios, ya estábamos a punto de poder ganar dinero tocando con un grupo
legalmente. Allí tienes que hacer una cosa que se llama “audición” que es por
el instituto de la música, porque en Cuba como existe el régimen socialista
todo está centralizado en el estado e incluso hasta los músicos para poder
ganar dinero tienen que estar ahí, en ese en esa empresa estatal, que es la que
te dice si puedes cobrar o no. Para estar en esa empresa tienes que tener una
oportunidad, y la empresa decide si tú tienes esa oportunidad o no para poder
cobrar después de estar no sé cuántos años tocando y después de estar incluso
en festivales internacionales. El lío es que estábamos a punto de tener esa
oportunidad y aun así decidí que tenía que marchar de Cuba. Fue muy difícil
porque estaba en el mejor momento con El Mundo de Sofía, habíamos grabado el
vídeo de “La tempestad” con Reynier, pero me di cuenta de que no iba a importar
nada, de que no importaba si yo estuviera en esa empresa porque al final no
existe un futuro. Me dolió mucho porque mis compañeros Víctor y Henry no
pudieron venir conmigo, porque no tienen la suerte de tener la ciudadanía
española. Cuando llegué aquí a cuando llegué aquí a España que viene a través
de becas de la Xunta, estuve buscando festivales, buscando la manera de ver como
traerlos, porque yo puedo viajar libremente con mi pasaporte y no necesito un
visado, pero los cubanos necesitan una visa, para poder montarte en el avión,
salir del país, y poder entrar en otro país. Hay muy pocos países que no le
piden este visado a un cubano, por ejemplo Rusia, Venezuela, pero España y la
mayoría de los países del mundo si lo piden. Yo tenía la suerte de que
simplemente era comprar el pasaje, subirme en el avión, pero ellos no. Me dolió
mucho porque ellos estuvieron luchando a mi lado durante muchísimos años y me
dio mucha tristeza. Hablé con ellos cuando vi que era una utopía pensar que podría
traerlos de alguna forma, de que algún festival nos iba a llamar y que les iban
a dar el visado aunque sea para que ellos pudieran venir. Al final soy una
persona, soy un ser humano que no tiene el poder, me di cuenta de que no era
posible. Y las casualidades de la vida, cuando empecé a vivir aquí en Ourense,
me encontré con un gran baterista, y además con un gran bajista que es Gonzalo
Herrero, que vieron el proyecto y me dijeron: Sofía nosotros queremos tocar
contigo, queremos tocar con tu proyecto y quisiéramos que de verdad se pudiera
revivir este proyecto aquí en España, que no se murieran todos esos temas,
todas esas composiciones que hiciste en Cuba. Me recuerdo que Gonzalo me decía
eso, que le gustaba mi manera de componer, de ver la música y que quería
continuar con El Mundo de Sofía.
Hice un video muy triste con Víctor y Henry, y entendieron,
entendieron que El Mundo de Sofía incluso iba más allá de mí. Que tenía que
continuar y siguiera sin ellos, que continuara. De hecho Henry es uno de mis
mejores amigos, vive en mi casa en Cuba, él me está cuidando la casa, para que
entiendan un poco la relación que llegamos a tener y lo difícil que fue para mí
el hecho de decirles esto.
Pero la verdad es que me siento muy contenta de poder seguir
este proyecto, muy afortunada de poder seguir este proyecto aquí y todas las oportunidades
que estamos teniendo, todos los conciertos que hemos tenido y todos los que
vendrán.
Entendiendo bien lo que nos acabas
de explicar, ya saliste de Cuba con la idea de más o menos continuar con la banda, pero la idea era traer
a tus compañeros de allí que luego no se pudo llevar a cabo y al final el
destino hizo que encontraras aquí a dos músicos con los que al final has podido
continuar el proyecto de El Mundo de Sofía. Y entendiendo que la pregunta que
te voy a hacer será bastante complicada de contestar, pero ¿es muy diferente
esta banda a la de allá? Me imagino que es difícil comparar. A ver, sí que es distinta, sobre todo porque yo hice los
temas pensando en el bajo y Gonzalo tiene otras técnicas, Gonzalo es bajista de
jazz, le ha aportado muchas ideas distintas al bajo sobre todo, y pienso que
sí, que es distinto, que realmente tiene otro carácter, aunque al final la
esencia sigue siendo la misma.
Es como una evolución, ¿no? Sí, una evolución, no digo que ni mejor ni peor, es
diferente.
Y hablamos de diferencias, en
cuanto al público es muy diferente el que tenías allí y que dejasteis allá, al
público que ahora te va a ver aquí, ¿notas también diferencias en eso? La verdad es que el público de aquí lo veo más receptivo,
que te juzga menos, veo que disfruta más de las propuestas, incluso te piden
otro tema, veo que la gente aquí disfruta más, a lo mejor me equivoco, a lo
mejor me he topado con un tipo de público determinado, no sé, a lo mejor no me
he topado con todos los tipos de público, me falta mucho todavía por recorrer
aquí en España, pero sí que es menos crítico el público de aquí.
Cambiando un poco de tema, por lo
que nos consta y la información que hemos encontrado, has girado por
Latinoamérica con notables reconocimientos. ¿Qué recuerdos guardas de aquellos
tiempos, de aquellos momentos? Esto fue durante la pandemia y guardo muy buenos recuerdos,
de hecho yo tengo muchísimos deseos de ir a Argentina, porque tengo un montón
de amigos por allá, amigos en este caso, virtuales, porque conocí muchísimos músicos
durante la pandemia. Sé que durante la pandemia hubo como una especie de unión
entre los músicos en general de Latinoamérica, de España, incluso nosotros
también de manera virtual participamos en un evento que se llamó “Robo
Solidario Contra el Cáncer Infantil” que fue de aquí de España, de Barcelona
creo y hubo como una unión en general y participan en “Gustavo Estéreo” que fue
un álbum de colaboración internacional, donde conocí a un artista japonés que
le cantó a Gustavo Cerati y hicimos un disco de colaboración, donde cada grupo
hizo una versión a Gustavo Cerati.
Recuerdo que en esa época yo estaba muy enfocada al público
argentino, al público uruguayo, no pensaba mucho en España, por eso hice muchas
colaboraciones con artistas de allá, sobre todo de Argentina, también de
México, Uruguay, Argentina, también de Chile, Puerto Rico, de Republica
Dominicana, ya son tantas que ya ni recuerdo. Y hay un tema que se llama “Vive
Libre”, de una agrupación que se llama Limbo Tecno-Rock que son de Argentina,
que también hice una colaboración con ellos que podrán encontrarlo en YouTube,
en Spotify, todo, se llama Vive Libre. La verdad es que tenemos mucho que ver
todos al final. Yo creo que España, Latinoamérica, América Central, América del
Sur, el Caribe, la verdad es que yo creo que somos territorios muy unidos
culturalmente.
Ahora vamos a hablar un poco de
lo que es solo el formato físico porque sabemos que en Spotify pues tienes todo
tu repertorio, ¿tienes en mente editar algún álbum completo con El Mundo de Sofía
en formato físico? En estos momentos de El Mundo de Sofía tengo otros planes, estoy
en función de otras cosas, sobre todo por ejemplo de dar los conciertos, de
terminar las giras, sí que quiero lanzar temas nuevos, tengo un montón de temas
nuevos, lo que pasa es que estoy tan a tope de trabajo porque además de la
Escuela de Monforte, también trabajo en Ourense, en el Conservatorio Cantiga.

Estoy con muchísimo trabajo y a veces quisiera que el día
tuviera más de 24 horas, y no solamente el trabajo, sino también las otras
agrupaciones en las que toco que también llevan su tiempo, y planificar los
conciertos que es mucho más complicado que en Cuba. Es mucho más fácil y al
mismo tiempo más complejo. Es más fácil en el sentido de que puedes acceder a
tocar más, sin que una institución del gobierno te está diciendo que no puedes
hacerlo o que es ilegal que estés tocando ahí. Aquí puedes llamar al local y
tocas, es genial, pero para que te vaya más gente hay que hacer campañas de
publicidad de manera inteligente. Aquí como internet si está las 24 horas la
verdad es que hay que saber muchísimas más herramientas para poder llegar
también a tu público y más cuando acabas de llegar de Cuba. Tengo que empezar a
darme a conocer poco a poco. Aquí puede ser más difícil acceder a la
televisión, en Cuba me fue más sencillo y no fue porque mis padres fueran
actores ni estuvieran en el mundo de la televisión, sino porque le agradezco
mucho a un programa que se llama “Cuerda Viva” de la televisión cubana que le
da bastante apertura a las nuevas bandas y es un poco más sencillo en ese
aspecto acceder a esos programas de televisión. Aquí es un poco más complicado
a la televisión, hay que ser músico, poeta y loco; hay que ser productor,
ingeniero, manager, marketing de todo; hay que ser jefe, ser músico.
Antes hablabas de un tema como La
Tempestad, que a mí es que me sorprendió muchísimo. ¿Cómo surge algo tan
puramente flamenco de dos cubanos? Reynier Mariño es un guitarrista cubano, pero vive en Islas Canarias
y en el momento en el que nosotros hicimos la colaboración él estaba en Islas
Canarias y yo en Cuba. La verdad es que Reynier es tremendo, de los
guitarristas cubanos de flamenco realmente es el top, recuerdo que hicimos una
amistad durante la pandemia y yo me quedé pensando un día, porque a mí me
encanta la fusión de estilos y me encanta meter instrumentos raros, y pensé que
debía proponer a Reynier si le interesaría hacer algo conmigo, algún tema
conmigo, y me dijo que sí. Reynier apoya mucho a la gente joven, ha colaborado
con muchos artistas. Y me dije, no me puedo creer que Reynier me haya dicho que
sí. Entonces me senté en la máquina y dije, ¿qué hago? Porque yo no soy nada de
flamenco y me puse a buscar en internet música flamenca, como tocar la batería
en el flamenco, cuáles son los compases del flamenco y ahí fue que conocí la
bulería y todos los compases, cuáles son las escalas que más se utilizan, las
armonías, todo eso. Y a partir de ahí me fui inspirando, fui viendo, fui
inspirándome y además Víctor también había tocado en una banda de flamenco, el
bajo, y tenía algunas ideas, algún conocimiento que había obtenido del tiempo
que estuvo con ese grupo tocando. Hice una base muy rockera, la verdad, muy
metalera, toda la base sin guitarra, Reynier Mariño la puso después la
guitarra, o sea, yo hice toda la base, es complicado explicar el proceso
creativo porque la verdad es que es una cosa que se va haciendo sin explicación.
Hice el tema, se lo mandé a Reynier y le dije mira quiero que tú grabes tal
cosa. Reynier me grabó un montón de guitarras, un montón de solos, de ritmos, me
mandó como como como seis pistas, yo cogí esas pistas y fui poco a poco
ordenando todas y ahí edité el tema y entonces quedó La Tempestad como lo como
existe hoy, como lo podrán ver. Cuando Reynier escuchó el tema le encantó, le
encantó y yo estuve muy contenta porque no fue de los temas que más tiempo me
llevó hacer, increíblemente, o sea fue, salió todo rapidísimo. Además la
oportunidad estaba ahí, había que hacerlo.

El próximo 3 de mayo vas a estar
en la sala máster en Vigo. ¿Qué podrá encontrar el público vigués que vaya ese
día a disfrutar del concierto? Bueno, no es solamente Sofía y su banda, también son otros
dos grupazos que se van a encontrar, que son Semi-Confusas, unas muchachas muy
jóvenes y que tocan, Dios mío, que tienen una fuerza, son un grupo que imprimen
una fuerza en el escenario. Y Suevia, quiero tener la oportunidad de ver cantar
a Susi, que la he visto a través de redes sociales, pero desgraciadamente aquel
día del festival no pudo estar, pero sé que con Susi va a coger un carácter muy
distinto. Realmente va a ser un show increíble, un show único, la verdad. Es
que la fusión de estos tres proyectos, va a ser espectacular. Son bandas
distintas, pero que las tres tenemos mucha fuerza. Y bueno, en El Mundo de
Sofía podrán disfrutar de una gran variedad de estilos, un show que los va a
llevar a viajar por distintas culturas, que los va a llevar a viajar por
distintos recuerdos, ojalá que pueda adentrarme en los recuerdos de algunas de
las personas que estén allí presentes, me gusta mucho reflexionar en mis
canciones igual armónicamente creo que está bien interesante, podrán encontrar
el trabajo que ha hecho Gonzalo de rearmonizar muchos de los temas, y además el
trabajo que le ha impreso también nuestro baterista Francisco Carballada, un
baterista que viene de tocar muchísimos estilos y también le ha impreso mucho
de latín, es un estilo también que incluso me recuerda un poco al estilo de
Henry.
Nos encargaremos de que aquí al 3
de mayo, la gente se interese por asistir al concierto. Además, podemos dar fe
de que la propuesta es un conciertazo. Tengo tremendos deseos de tocar ahí en la sala Máster, ya la
estuve viendo y no puedo esperar.
Sabemos que has colaborado con
una banda de tributo ACDC, ¿ha sido de forma puntual o continuará esta
colaboración? Es una banda de Madrid que tremenda calidad que tiene. Me
enfrenté a la primera vez que yo toqué con este grupo en el mes de julio de
2024, que me llama la manager del grupo y me dice oye necesitamos una suplencia
para un concierto que es dentro de dos semanas, son 18 temas de AC/DC, yo
realmente nunca había sido fan de AC/DC, había escuchado los temas, pero me
conocía algunos temas puntuales, los que se conoce todo el mundo, pero realmente
no había escuchado así el repertorio de ACDC. A través de tutoriales fui
estudiándome los temas, y fue eso.bueno, me recuerdo que fui con el papel y
todo, leyendo las cosas, porque fueron 18 temas y muy pocos días para
aprenderme los temas.
También estás montando una banda
de covers que se llama Nectarine Soul. Pero eso ya no es mío, eso es de Gonzalo, la tiene desde
hace muchos años y ahora ya la ha dado un toque diferente, porque antes el
concepto que él tenía de ese grupo era con los profesores de la escuela, de la
Escuela de Música Moderna, ahora a partir de este año ya se ha expandido un
poco más el grupo y ya no es solamente con profesores de la escuela, también
hay otros músicos distintos, de hecho profesores de la escuela estamos el
baterista y yo pero bueno el pianista y la cantante no son. Es una banda de
covers que tiene desde hace muchos años, pero ahora creo que está empezando a
dar mucha más vida a ese proyecto, hacemos covers de muchísimos estilos. Es una
banda para tocar en diversos eventos, eventos privados, bodas, todo tipo de
eventos y está muy bien.
Ahora que ha salido el tema, te
vamos a hacer una pregunta conflictiva. ¿Tú qué opinas al respecto de la
existencia de bandas tributo? Las bandas tributo tienen un concepto. Yo creo que más bien se
basa en el concepto que tiene cada tipo de proyecto. Por ejemplo, este proyecto
está mal, querer hacer un proyecto, por ejemplo, de covers, ya no tributo
propiamente, pero de covers, hacer un proyecto de covers para poder tocar en
distintos eventos porque claro con por ejemplo con El Mundo de Sofía yo dudo
que vayan a contratar a no ser que que ya tenga un reconocimiento y pidan esos
temas. Dudo que con un proyecto de temas lo vayan a contratar en algún en algún
evento a no ser que por ejemplo sean amigos tuyos o algo así, sino quién va a
contratar música para su evento va a ser una persona que lo que quiere escuchar
son temas que ya que ya conoce y además verlo con otros músicos, con algunos
cambios, porque al final la cover también transforma un poco los temas, no es
única y exclusivamente como el tema original, se hacen cambios y
transformaciones y quieren disfrutar y añorar esos temas que a lo mejor no han
podido ver en directo con esas bandas. O sea, en el arte no hay por qué vetar
las cosas, si Bad Bunny quiere existir, por ejemplo, también que exista, que no
tiene nada que ver con una banda tributo porque además para tocar por ejemplo
los temas de ACDC hay que tocar, hay que estudiar, o sea, hay que dedicarle
también tiempo y esfuerzo. Y yo no considero que esté mal, la verdad. Yo
considero que es una cosa que existe, que está bien, que hay músicos que les
gusta, que también les interesa tocar en este tipo de proyectos, que hay un
público también para eso.

Quizás una banda de temas propios puede tener un poco más
complicado el camino, pero la vida es así, a veces no vas a escoger el camino
difícil, si has escogido el camino difícil vas a tener que afrontarlo y no te
lamentes por ello es lo que yo pienso.
Tienes que sacrificarte más que los demás. Yo pienso que
todo se trata de actuar de manera inteligente, de saber qué pasos dar y de
afrontar que sí, que tienes, que has seleccionado un camino difícil y no
lamentarte por ello.
Un guitarrista que consideres que
te haya influido en tu forma de tocar. Me resulta curioso que me preguntes eso porque Satriani es uno
de los guitarristas que más a mí me gusta su forma de tocar. También me gusta
Eric Johnson. Sé que son totalmente distintos pero los dos me gustan mucho y
bueno por supuesto Steve Vai, pero yo creo que más en mi forma de tocar creo
que sí
Cuestionario Rápido de Metal
Nostrum.
Primera pregunta, una banda que
te gustaba pero ya no te gusta. Ay, Dios mío, ay qué difícil. Que ya no
me guste, Cannibal Corpse. quizás ya no escucho ese estilo y entonces no es lo
que me gusta.
¿Una banda sobrevalorada? Pasa
palabra.
Una banda infravalorada. Emma
Ruth Runder, una artista que yo quisiera que escucharan los temas de ella, no
tiene demasiados seguidores.
¿Una banda que amas o artista? Steven
Wilson y Porcupine Tree. Y bueno, Dream Theater también.
Una banda o artista de culto. Steven
Wilson.
Una banda o artista que puedas
escuchar una y otra vez en bucle y no te cansas. Steven Wilson. Y sobre
todo Steven Wilson con la colaboración con Nina Taller.
¿Una banda o artista que te hizo
enamorarte de la música? Hypnosis.
¿Una banda que ha cambiado tu
vida? Hypnosis.
Un placer culposo, es decir,
alguna banda o artista que nadie pensaría que te pueda gustar. Los Bombón.
Una banda que te faltó ver en
vivo y te hubiera gustado. Electric Light Orchestra.
¿Cuál es el disco más
imprescindible de tu colección? No tengo un disco así como tal. a ver,
más imprescindible el disco este lo que no me acuerdo el nombre de Oasis.
¿Y por último, el mejor disco que
hayas escuchado este último año? El disco de Dixie D’Amelio.
Quiero volverles a agradecer por este espacio que me han
brindado. Espero que todos los que estén viendo la entrevista les haya gustado y
que nos sigan en sus redes sociales como El Mundo de Sofía band. Recordarles
además que tenemos muchísimos conciertos, vamos a estar el 8 de marzo en la Blackburne
de León y sobre todo siempre estamos intentando también tocar con bandas de
mujeres, que también tengan otras mujeres en la banda, porque nos gusta
defender la figura de la mujer en la música y tocar con otras artistas
femeninas, me encanta. El Mundo de Sofía está inspirado en la novela de
escritor noruego Justin Gardner, así que también para los que quieran leerse la
novela del escritor, que trata un poco acerca de la historia de la filosofía, también
puedan buscarla. El mundo de Sofía, Band, además, nos podrán encontrar así en
todas las redes sociales para diferenciarnos de la novela del escritor. Y que
vengan muchos años más de música y de creación.

Sofía, ha sido un verdadero
placer esta charla contigo. Nos ha ayudado a conocerte más, a conocer tu
historia, conocer tus gustos, conocer también tus proyectos, el futuro. Recordad,
3 de mayo, Sala Master, hay que estar.
Texto: Alberto Ladero Lorente (Gritos de la Malladoura) & Óscar Rodríguez Martín (Metal Nostrum)
Fotografías: Alberto Ladero Lorente Imaxe
SEGUIREMOS GRITANDO: ¡QUÉ NO PARE LA CULTURA! ¡QUE NO PARE LA MÚSICA! ¡qUÉ NO PARE EL MUNDO DE SOFÍA!