jueves, 29 de octubre de 2026

METAL NOSTRUM FEST V: Conociendo a Black Bomber

CONOCIENDO  A BLACK BOMBER


Dentro de la promo que merece el próximo Metal Nostrum Fest V, nos pusimos en contacto con Pedro Megatherion para hablar sobre la banda Black Bomber y sus expectativas respeto a la cita gallega del próximo 7 de noviembre, en la sala Masterclub de Vigo

Pedro, es un verdadero honor tenerte con nosotros.

Es un verdadero placer para mí. Estamos ya con ganas, porque como estaba diciendo Oscar, ya la fecha se acerca. Y nosotros tenemos monos de Vigo, que ya hemos estado allí varias veces y hemos conectado muy bien con toda la peña de Vigo y sabemos que lo vamos a pasar bien. Y deseando ya, ultimando todas las cosas, el leads y todo.

Es verdad que sois una banda muy querida en la ciudad.

Sí, la verdad que cada vez que hemos ido, la cosa, vamos. La fiesta no ha faltado, no nos ha faltado de nada, todo lo hemos pasado bien, tanto en el escenario como fuera del escenario, porque allí en Vigo no se acaba la cosa, se acaba el concierto y se acaba la cosa, que va, que va, allí siguen, nosotros somos gente que nos dejamos llevar,   Y nos llevan a un sitio, a otro, a otro. Y yo creo que no he conocido nunca una habitación de hotel de Vigo. Siempre hemos ido directo a la furgoneta y para casa.

Cuéntanos un poco cómo nace Black Bomber en Ponferrada, allá por el 2015 ¿Cómo se juntan cinco chicos amantes de la música del Bierzo para montar esta auténtica máquina de rock y metal?

Pues se monta de una manera curiosa porque Ponferrada es una ciudad pequeña y es súper complicado hacer una banda. Siempre, como se te vaya uno de la banda, ya está jodido. Y nos ha pasado a todos. Tienes bandas que no suelen durar mucho tiempo, precisamente por eso, porque encima es una zona que es minera, desde que cerraron minas y todo eso, estamos castigados, la gente se va fuera, y es muy difícil tener continuidad en una banda. Y resulta que un día de casualidad nos encontramos porque el otro guitarrista, Javi Les Paul y Migui, ellos dos ya estuvieron tocando en una banda antes juntos también. Yo con Javi he tocado en varias bandas, y nos encontramos y resulta que estábamos todos al paro musical. Y así hablando, ahí en El garito, pues surgió la idea de hacer una banda, pero claro, yo era un poco escéptico porque, claro, cada uno, aunque somos todos dentro del rock and roll y del metal, pero hay gustos muy diferentes. A Migui le gusta el stoner mucho, Javier es el más rock americano, otra historia. Yo soy heavy metal y hard clásico de toda la vida. Y hablando, sí, pero ¿y qué hacemos? Porque yo no voy a entrar que no me guste,  No voy a hacer una banda porque al final pasa, bueno, y hablando, pues, el nexo común que salió entre todos, pues hacer un estilo Mötorhead, que eso nos mola a todos. Ahí surgió la idea. Yo conocí a Isidro, el batería, ya que había currado con él, era un amigo mío. Él también se quedó sin banda, él viene del punk, para que veas cómo es la amalgama, y ahí empezamos. Luego ya buscamos bajista y hasta hoy. Bueno, el bajista ha sido el que más ha cambiado. Ahora que tenemos que Julio, que precisamente era otro miembro de la banda que tenían Migui y Javi. Era súper colega de Black Bomber. Nunca se pierde un ensayo de Black Bomber. Él ya se sabía las canciones y todo. Y entonces, cuando nos faltó Robert, el anterior bajista, fue la elección más lógica. Eso ya estaba cantado, que tarde o temprano, siempre se lo hemos dicho: Julio eres el sexto de los Bomber. Al final ha entrado en el quinto por pleno derecho. Y así seguimos. Lo mejor, ser colegas, llevarnos bien, lo mejor son las horas de aquí de ensayo, los ratos en el local, cuando salimos por ahí, y yo creo que esa es la fórmula que ha funcionado.

Lo dicen, ¿cómo coño podéis conseguir una banda aquí en Ponferrada que lleve ya más de diez años funcionando y funcionando bastante bien? Pues el secreto no es más que no tener pretensiones ninguna, ser colegas, pasarlo bien a donde vayamos, conocer a la máxima cantidad de peña posible y cada pequeño logro va a ser un triunfo, por poco que se consiga. Y así andamos, hasta el día de hoy.

¿Y el disfrute es el mismo que en los inicios?

Pues yo no sé. Disfrutamos, sí, porque es que aquí estos de la banda deberían solicitar la paga o algo porque están todos muy zumbados y en cada rato que pasa con ellos se le ocurre una locura nueva. Siempre te está viendo, siempre está pasando bien. No tienen maldad ninguna, son todo corazón, todo, te lo dan todo. Muchas veces dan ataco. Nunca dicen que no a nada. Oye, vamos a no sé qué, pero no nos dan un duro. Es igual, vamos. Nunca dicen que no a nada. Siempre están dispuestos a todo, siempre están abiertos a todo. Y yo creo que esa es la fórmula que ha funcionado.

Pues, igual es el secreto del éxito.

Claro, no nos va mal. No vivimos de la música, no podemos vivir de la música, pero por ejemplo, no tenemos que invertir un duro de nuestro bolsillo para la banda, la banda por sus propios medios se financia sola y todo es para grabar discos. Siempre hay ahí una hucha.

Creo que ya es mucho. Una de las virtudes de la banda es que a cualquier persona de este mundillo que le hablas de Black Bomber, todo el mundo dice lo mismo: Black Bomber son la hostia. No hay nadie que te diga, pues a mí no me molan…

Yo creo que eso es, sobre todo, a la peña que nos ha visto en directo, todo este buen rollo que te estoy contando, al final se transmite, y la gente lo pasa de puta madre en los directos también. No una banda que te va a replicar exactamente lo que escuchas en el disco y vas a estar mirando. Yo prefiero ir a un sitio que haya 15 tíos, pero que estén 15 tíos moviendo la cabeza y haciendo headbanging, a que haya 300 tíos de brazos cruzados, mirando a ver qué nota falla ese, a ver qué. y creo que ese buen rollo en los conciertos es lo que se queda al final. Donde vamos, siempre repetimos. Siempre repetimos.

Eso es buena señal. Y nosotros damos fe que ya os hemos visto por aquí más de una vez, y los directos de Black Bomber son un auténtico espectáculo.

Desde el primer minuto al último, procuramos siempre, porque para mí eso es súper importante, yo he tocado hasta power metal y todo, pero para mí es súper importante que una banda suene potente. Este grupo, musicalmente, igual tiene una fórmula más sencilla que otras bandas donde he estado, pero la importancia que te transmite una potencia, transmite un buen rollo. Para mí, el metal es súper importante, que te peine para atrás, cuando estás viendo un directo.

Has hablado de la influencia de Motorhead, que a todos os gusta. El nombre Black Bomber ya tiene aire Motorhead por los cuatro costados. Ya vemos que no es casualidad y que hay una conexión directa con la banda de Lemmy. Pero, ¿cómo ha influido Motorhead en vuestro sonido y sobre todo en vuestra actitud?

La actitud ya viene de casa. Creo que la actitud nuestra no se puede simular ni, el que es así, así se ve y ya está.  Y musicalmente, por supuesto que influye, sobre todo por eso, porque es algo que ya hemos elegido premeditadamente, pues para que luego no ocurran problemas que me ha pasado con otras bandas: de que si uno te trae un tema que ha compuesto un tema que no tenga nada que ver con otro que te traiga. A otro miembro del grupo porque tiene otro estilo y tiene tal, y yo creo que es importante que haya una homogeneidad en una banda y que tenga claro el estilo que va a hacer y que luego no suene a una amalgama. Hay que ser compacto. Sí que es verdad que tenemos esa influencia, pero también le metemos nuestra propia influencia a los temas. O sea, ya ves que suenan, sí, suenan al estilo Motorhead, pero no es una copia tampoco.

Efectivamente. Eso vamos a dejarlo claro: que suena a Motorhead, pero no es Motorhead ni es una copia ni nada que ver, simplemente es que el estilo musical recuerda esa contundencia de Motorhead, esa rapidez en los instrumentos, en el tocar, pero que son temas propios de ellos y que suenan, vamos, de la hostia, todos y cada uno de ellos.

Claro, por eso al final, pues yo qué sé, si yo traigo aquí, presento un tema que haya compuesto, yo no le digo a tú tienes que tocar esto, tú tienes que tocar lo otro, no, luego ya cada uno y su instrumento, ya mete su influencia, su estilo de tocar tal, y al final hace que entre comillas tenga un estilo propio, que no sea una copia de Motorhead ni nada, eso. Es una guía simplemente para que nos marque un camino y que no nos descarrilemos. No es algo que sabemos que funciona, que nos mola a todos, así nunca va a haber problema. Esto suena muy heavy, no, es que eso suena muy hard rock, esto suena muy.


Entonces, tenéis eso, un camino marcado y no salirse mucho de ahí.

Sí, es como el patrón.

Hay una cosa curiosa en la formación actual: los nombres de guerra son todos muy roqueros. Empezando por Pedro Megatherium, Miguel Albatros, Javi Les Paul, Julio Blackening. ¿Quién se encarga de poner estos apodos? ¿cómo se os ocurre?

Eso ya lo tenemos todos de toda la vida, yo lo he conocido como. De serie, viene de la infancia ya. Javi Lespaul, es que tiene trece o catorce Lespaul, no puede tener otro mote. Miguel Albatros, es que Albatros era la banda que tenían antiguamente. Y Julio Blackening, desde que yo llegué, yo llevo aquí en El Bierzo 22 años y desde que lo conozco era Julio Blackening. O sea, que yo, que si yo Pedro Megatherium, pues también. Y mi hijo que se llama Pedro es Pedro Miniterium [risas] .

Vuestro primer álbum, Volumen 1, salió en 2019.¿Qué recuerdas de esa época de inicios y aquellas primeras grabaciones?

Pues mira, tenemos una maqueta grabada que se llama Bastille Sharing Beer, que esa la grabamos aquí en mi casa. Está hecho todo totalmente casero. Y tiene cinco temas y lo sacamos para probar. Sobre todo para el público, hicimos cien copias, a ver que le parecía al público. Hicimos unas camisetas con ese logo y esa maqueta la regalábamos con la camiseta. Vendíamos 12 pavos la camiseta, regalábamos la maqueta y es que volaron, nos quedamos flipados. Con ese dinero nos financiamos, entraron a un estudio, fuimos a Lugo. Y entramos allí con Iván Ferro a grabar. Para todos era la primera vez que entrábamos en un estudio profesional a grabar un LP, a pesar de la edad que tenemos y los años que llevamos en bandas. Fue la primera experiencia que tuvimos. Y la verdad que fue muy guapo. Fue todo muy, no te voy a decir que se grabó de manera analógica porque no es así, no usábamos un ocho pistas como se usaba antiguamente, con una cinta. Graba siempre con el ordenador y programas, pero no metimos ningún tipo de plugin raro. De cosas así modernas ni nada, todo lo intentamos hacer que lo que escuchas en el disco lo sepas defender perfectamente en directo, y fue una manera muy guapa, porque eso también hace que tengas un sonido propio. A mí me gusta como antiguamente, si tú escuchabas a los Judas antes de que se pongan a cantar, tú sabías que era Judas, o sabías que era Maiden, o sabías que era Metallica, o sabías que era Helloween. Cada uno su propio, y es una cosa que un poco no me gusta hoy en día: que casi todos los grupos graban digitalmente con plugin que está ahí, y al final los ves a todos cortados por el mismo patrón. Y es muy difícil, ya si conoces a la banda, cuando se pone a cantar, pero antes de que cante y es muy difícil diferenciar entre una banda y otra.

Como nosotros llevábamos ya mucho tiempo en la música, aunque no hubiéramos entrado a grabar nunca, pues ese concepto todos lo teníamos claro. Nosotros lo creemos así: que el mismo productor que nos grabó el disco en el estudio nos decía, vamos a meter el plugin, y digo, no se va a meter nada, vamos a meter lo que suena en el Ampli. Así empezó la experiencia, y también nos quedamos flipados, porque luego estuvimos buscando sellos para ver si podíamos sacar la tirada en vinilo, que yo también era escéptico en eso, porque decía: ¿Quién va a vender vinilo ahora de una banda? Pero Migui es coleccionista de vinilo. Y él decía: Que sí, coño, que hay que sacar un vinilo. Déjame a mí que yo busco sello y empecé a mandar, lo típico: la gente te dice, sí, tú mandas, pero los sellos no te van a hacer caso. Los mandas y lo tiran a la basura, y nos contestaron seis sellos, que ponían pasta para sacar la edición en vinilo. Digo, pues mira, se sacó y también volaron los vinilos. Y luego ya había, no sé cómo se entera la gente en el extranjero, en una radio en Inglaterra que damos los séptimos a nivel mundial de varios bandas emergentes, aquí en España en la radio TNT quedamos los primeros, y digo, pues esto parece que funciona. Nos fuimos animando, nos cogió el rollo de la pandemia y toda la historia de por medio, yo me acuerdo cuando en el segundo disco, sacamos el segundo disco el 19 de marzo y el día 20 de marzo nos metieron a todos en casa. Nos tocó todas esas cosas por medio, pero mira, la cosa sigue yendo para adelante y dentro de un mes en Vigo.

Con respecto al cambio entre el primer álbum y el segundo, se notan muchos cambios a nivel musical, a nivel de la evolución de la banda y cómo fue la recepción del público de ese primer álbum.

Sobre todo hay una diferencia de sonido, porque sí que en ese se elaboró, se cuidó todo un poco más, y tiene un sonido más compacto, más contundente. También, sí que es verdad que se fue lanzando un poco más hacia el metal, porque mucha gente, el primer disco dice que tiene muchísimas influencias del punk, que claro que la tiene. De hecho se llamó ‘Blacklisted’, porque sabéis la página esta de ‘Metalarium’, ahí vas a buscar cualquier banda que haya en un pueblo por ahí, ahí te aparece, que es la enciclopedia del metal. Un día entro y digo: A ver si pone algo de Black Bomber. Entro y pone a Black Bomber, ‘Blacklisted’, que significa ‘lista negra’. Digo, esto que coño es. Me puse en contacto con los moderadores, y me decían que era un sonido muy punk para estar en esa página. Me quedé flipado porque ahí está Motorhead, tiene a Nashville Pussy, tienen a un montón de bandas que son más o menos de nuestro estilo, pero claro, igual como tienen dinero, pues sí tienen más derecho a entrar. Me dio la idea para sacar el nombre del disco. Y así, el sonido, la verdad, sí que ha ido con más tendencia al metal en este último disco que hemos sacado, el ‘Heading to Hell’.

Se notan muchas influencias de la New Wave del metal, del thrash de la Bay Area de los ochenta.

Parece que nos estamos metalizando un poco [risas].

Ahora que lo mencionas, el disco ‘Heading to Hell’, lanzado a finales del 25, vuestro tercer trabajo, suponemos que igual estáis un poco hartos de hablar de qué es un disco más veloz, más crudo, con una actitud a lo mejor más irreverente, pero nosotros tenemos que preguntar: ¿qué indujo a apostar por este sonido así como más agresivo?

En este disco, para empezar, hemos cambiado de estudio. Hemos grabado aquí en Ponferrada, en nuestra tierra. Había un estudio que llama Infosound, que en principio no confiábamos, la verdad, no sé por qué, por hacer caso de las tonterías que escucha a la gente, pero al final estuvimos hablando: si ese chaval lleva ya veintitantos años grabando discos y maquetas, tan mal no lo tiene que hacer, ¡vamos a probar! Y probamos, y la verdad que sacó un sonido de la hostia. Se lo curró de puta madre, salimos contentos. Y lo de las composiciones, que vaya hacia un lado, es que la manera de componer también es muy visceral, no lo tienes programado: Vamos a sacar, vamos a ir para este lado, vamos a ir para el otro lado. Sale lo que sale de los temas que hay, los riffs que se sacan, que siempre se pone, porque aquí va todo en democracia. Si hay muchísimos temas, muchos riffs que si no molan, pues no molan, y si molan, siempre que estén dentro de ese estilo que hemos hablado, tampoco nos importa mucho que suene más heavy o que suene más punk o que suene más… mientras sea potente, sea cañon, nos sintamos a gusto tocándolo, y como somos ya viejos y hemos visto muchos conciertos, sabemos lo que va a funcionar en directo y lo que no va a funcionar en directo. Entonces, si cumple esas condiciones, y a veces te sale un disco más redondo. Para mí, este disco, por ejemplo, es mucho más dinámico que el anterior. A mí, el anterior, sí, ganó ese sonido, pero las canciones, por ejemplo, me parece que son como más monótonas de principio afin, tiene menos cambios, menos historia. Y este tiene más cambios, tiene más guitarras dobladas, están los coros más curraos. En ese sentido, este disco sí que es el que más me gusta.

En general ¿estáis satisfechos con el resultado final?

Sí, para empezar a nosotros no nos presiona nadie. Antes de llevar unos temas al estudio, es porque son los temas que se han elegido y estamos satisfechos con ellos. Lo primero que tienes que mirar, por lo menos nosotros, es que estemos contentos con ello. Luego, si a la peña le gusta, pues mejor que mejor. Y si no le gusta, pues, ¿qué le vamos a hacer? La vida es así. Pero ha tenido buena respuesta. Yo creo que todos los discos están teniendo muy buena respuesta. Y aunque sí que es verdad que al principio tenía más sonido punk, la prensa que más caso nos ha hecho siempre ha sido la prensa metalera. Porque aunque Motorhead renegaba mucho de que ellos nacían metal, pero creo que es su público principal, y son padres de muchísimos estilos, de heavy metal clásico. Así que de momento ahí seguimos, presentando este disco y ya preparando cosas nuevas para el siguiente.

Es curioso que el disco está completamente cantado en inglés salvo el último tema que es Debajo del Bar. ¿Cómo decidís incluir una canción en castellano como cierre?

Porque esa canción ya salió hace como un año y medio así en un disco recopilatorio. Eran todas bandas españolas de todos lados, de Madrid, de Asturias, de aquí del Bierzo había alguna banda más, y estaba dedicado al 30 aniversario de un garito que hay aquí en Ponferrada que se llama El Morticia. Y como regalo, porque allí hemos tocado muchísimas veces, el Morticia es como si fuera nuestra casa; la banda que vaya a tocar allí se portan de putísima madre con todas las bandas, y fue una cosa que nos lo propusieron, de hecho, la iniciativa yo creo salió de una banda de Madrid, lo propusieron a los grupos, y decidimos hacer un tema. Por una cara, son temas exclusivos dedicados al Morticia, y por la otra cara eran versiones que se solían pinchar, que se suelen pinchar en el bar. Y claro, si todas las bandas cantaban en castellano, pues no tenía mucho sentido sacarlo en inglés. Y en esa primera versión también fue como la primera maqueta, la grabamos aquí en casa. El tema, la verdad, que nos moló mucho, y entonces decidimos: vamos a regrabarla en el estudio para darle un sonido más guapo, y la metemos como última del disco, porque el tema nos moló como quedó, y así fue la idea. Pero creo que va a ser la única vez que se va a escuchar a Black Bomber cantando en castellano. A no ser, que estemos vivos cuando sea el próximo treinta aniversario, cuando sea el cincuenta aniversario del barrio.

En este último disco, ‘Heading to Hell’, se notan las influencias de la nueva ola del del metal británico y del thrash metal de la costa californiana. Aunque ya hablaremos más adelante de tus gustos, ¿qué bandas de esas escenas han marcado vuestro sonido actual?

En este disco, creo que todos los temas los he hecho yo; las letras no, pero música sí. Tal vez por eso se ha tirado un poco más de esa onda, porque las influencias mías y los gustos míos son: yo soy más simple que la leche, yo soy clásico total. A mí me gustaron Maiden, Judas, Scorpions, Halloween, Metallica, el thrash me gusta muchísimo también, Sodom, Destrucción, el thrash alemán me mola mucho, y quizás por eso tenga esa influencia más marcada que en otros discos. Incluso hay temas que dudaba que la banda la diera de paso, porque como cuando se presenta las cosas, hay cosas que suenan realmente heavy, heavy clásico, otras clásico, y digo: igual esto se sale un poco de madre, pero que va. Porque como luego cada uno con su instrumento le va metiendo su estilo, Migui ya le cambia. Hay riffs que te pueden sonar Helloween, pero se pone a cantar Migui y ya deja de sonar Helloween, y creo que por eso es que este disco tiene esa influencia más marcada y está muy marcado por mis gustos. Y ya te digo, mis gustos son los clásicos de toda la vida. De los ochenta y de los setenta, y soy fan. Mira que hay bandas nuevas, miles de bandas nuevas, pero luego al final tienes la playlist en el coche y vuelves a los clásicos. Hay mucha gente que te dice: Eres un negacionista de lo nuevo. No, no soy negacionista, pero yo qué sé, no sé.

Compro un montón de discos nuevos y voy a ver bandas nuevas por ahí y me molan. Pero no sé, seré así de gilipollas o no me renuevo. El resto de la banda he escuchado mucha música moderna. Tú puedes ver a Migui escuchando muchas veces Un-Metal, cosas de estas así, pero yo no. No me llena. Yo no soy dueño de los gustos. Los gustos son los que son.

Claro, efectivamente. Es lo que dices, tú puedes escuchar cosas nuevas, porque sí las escuchas, pero al final no te llegan como te llegan los clásicos de toda la vida.

Sí, pues es que no lo sé, no sé decirte, porque los temas que he escuchado toda la vida desde que tenía diez o doce años y todavía los tengo, me sé las letras y me sé todo y lo escucho un par de veces y ya te coreas el estribillo. Y con las bandas nuevas no me pasa eso. No sé si es que ya con la edad uno va estando atrofiado y ya es más complicado absorber información nueva.

¿Qué opinas tú de La IA en la música?

Me cago en Dios, lo tengo muy clarísimo, yo lo tengo muy claro. Lo de la IA, no lo veo mal en un momento dado que pueda ayudar a la hora de producir un disco, que te consiga un mejor sonido. ¿Por qué es que lo hace? Porque hay aplicaciones que lo hacen, o incluso tú le propones algo y ella te intenta dar una solución. Tú le dices el programa que tiene, lo que quieres, porque le habla con mucha gente y te ofrece configuraciones. Para que tú puedas obtener el sonido que buscas, que quieres, según lo que tú le explicas. En un momento dado, no lo veo mal. Eso lo que va a hacer es que el trabajo de los productores se va a hacer súper sencillo, porque ya te digo, creo que desde ya se está haciendo mucho trabajo de ese con la IA. Cada uno que haga lo que le dé la gana, porque yo no me voy a meter en eso, pero yo no lo haría nunca en la vida, componer y sacar canciones que me haya compuesto la IA, porque entonces yo, ¿qué coño pinto en este mundo? A mí lo que me gusta es tocar la guitarra. Yo estoy aquí porque esta es mi casa y este es el local, y siempre tengo una guitarra, aquí tengo un bajo y está aquí haciendo las cosas. Yo no estoy aquí por el dinero. Si una banda o alguien que lo que busca es exclusivamente el dinero y le marca unos parámetros a la IA para que le componga una canción que tenga pegada, porque como te analiza todo el mercado de tal, de esto, de lo otro, y te puede sacar algo que triunfe. Cada uno que haga lo que quiera, pero yo eso no lo haría, porque a mí lo que me gusta es escuchar música y tocar música y hacer música. Entonces no concibo que la IA me quite ese trabajo, porque la IA te compone lo que tú quieras, pero tú al final notas que eso está hecho con IA. Y al final hace eso de que las bandas pierdan su personalidad, que esté todo cortado por el mismo patrón. Y hay muchísimas bandas que se dedican a hacer eso, a invertir un montón de dinero. Hemos visto bandas que han ganado al Wacken, que han tocado por ahí, y luego han desaparecido ¿Por qué? Porque al final no están transmitiendo nada, no están ofreciendo nada diferente. Ya no es que sea nuevo, porque no hace falta, en el metal, en el rock and roll ya está casi todo inventado. Aquí no se va a inventar la pólvora, pero por lo menos márcale tu personalidad, la música que tú haces para que tengas tu público, para que tengas. Y yo creo que la IA va a influir negativamente en eso. Si ya la digitalización ha influido, pues ahora cuando se empieza a trabajar con la IA, porque que ya no necesitas ni ser banda, la IA propiamente ya te fabrica la banda y todo. Hay vídeos por ahí en directo de bandas que son IA, y los personajes son IA, ya es música, vídeo, personaje, todo IA. Encima estamos, no es de capa caída, porque al final sigue habiendo, a ver cómo vienen las nuevas generaciones, pero sigue habiendo cosas. Le va a quitar muchísima chicha a lo nuestro, sobre todo los que se dejen influir por esa historia.

La mayoría de esas aplicaciones son gratis, que las tienen en el móvil y, nada es gratis en esta vida. De algún lado se tiene que amortizar, ya tanto consiguiendo información personal nuestra como con estas historias.

Si tú sacas un disco de eso que te mola, que está hecho todo con IA, ¿qué oportunidad vas a tener de ver a esa banda en directo? También le quita mucha emoción, porque yo, cuando era pequeño, que no tenía dinero ni podía ir a los conciertos, mi mayor ilusión en la vida era ver a Maiden o ver a Helloween, y luego, ya cuando consigues el dinero, vas a verlos por fin y tienes la oportunidad. Pero toda esa emoción ya la pierdes porque ya sabes de antemano que ese grupo está todo hecho artificial, no lo vas a poder ver en directo en la vida y no te va a ofrecer ninguna emoción más allá de ponerte en casa o delante de una pantalla a ver eso y sabéis todos que no es lo mismo eso, que disfrutar un directo de una banda real, incluso con sus virtudes y con sus fallos, porque a todo el mundo le pasa que tenga fallos en directo. El día que toquemos todos los temas como son en el disco, nos van a decir que nos hemos confundido.

Ahora que hablas de tocar en directo, sois conocidos por vuestros directos energéticos, macarras, ¿cómo os puede describir un concierto para alguien que nunca os ha visto?

Aparte de ser una fiesta, en concierto lo que va a ver la peña es una banda que transmite una potencia, por lo menos desde arriba, es lo que a mí me transmite y yo lo veo, abajo nadie se queda quieto, indiferente, todos se mueven con los temas, aunque no nos hayan visto nunca, no conozcan las canciones, como son simples, son sencillas, a la segunda vuelta del estribillo ya te lo están coreando porque son estribillos pegadizos, simples y, y todo eso hace que haya una comunicación entre nosotros y el público. Luego, Javi, el tío nos puede parar aquí, parece que le han puesto un petardo en el culo. Baja por ahí entre el público con la guitarra. Procuramos que la gente participe. Como son todos improvisados también, porque nosotros no nos preparamos. Mira, ahora tú te pones aquí, ahora nos vamos a mover todos a la vez… Cada concierto es diferente, pero lo que sí es verdad es que son diferentes, intentamos poner toda la energía posible. Nunca nos han dicho, ‘ha estado muy parado’. Hay muchas bandas que sí que tienen su coreografía preparada, que a mí me parece muy bien, pero no tenemos tiempo nosotros para eso, ni sabemos cómo hacerlo. Somos ya mayores, tenemos muchas tablas, eso se nota mucho. Llevamos tocando, yo desde que tenía 14 años y tengo 48, Javi y Miguel tienen 55, Julio 54, y han estado toda la vida tocando en bandas, y las tablas están ahí, y se sabe, nunca te quedas paralizado ni nada de eso. Siempre se improvisa de alguna manera. Hemos tenido veinte mil problemas. Si se te rompe una guitarra en directo, cambias a la otra.


¿Dónde os sentís más cómodos? ¿En locales más íntimos, pequeños o en festivales más grandes?

En locales pequeños. Hace mucho, en una entrevista me decían: Pues yo veo en no sé qué festival, que era un festival de estos grandes, y Digo: Hombre, pues si hay que ir, se va, pero no nos vemos nosotros mucho, porque no nos cuadra, tú sí nos has visto, es nuestra manera de ser, de actuar en el escenario, y que haya unas vallas a cinco metros del escenario y esté la peña por detrás, no creo que vaya a ser igual que lo que se siente en una sala. A mí me pasa lo mismo cuando yo veo una banda. Yo he visto a King Diamond en directo en una sala y lo he visto en un festival. Y me ha molado muchísimo más en una sala, cuando lo vi en la Revólver hace un montón de años, que lo tenías ahí, el tío te chocaba la mano, y esto y lo otro, y lo disfrutas mucho más. Pues yo no me veo. Me acuerdo una vez que vimos a los Gigatron y decía a los Gigatron: decía, no me gusta ver esa valla entre mis huevos y mi público [risas]. A nosotros nos parece igual, tienes que estar. Nos gusta tener la conexión con la gente y somos un grupo de salas. La verdad es que somos un grupo de salas.

Estoy totalmente de acuerdo contigo. Empatizáis mucho con el público, con las primeras filas. Hay mucha comunicación entre la banda y el público, y es lo que dices tú, me cuesta imaginarme a Black Bomber separado por un foso a diez metros de su público.

Claro, si hay que hacerlo, hay que hacerlo, pero si me das a elegir, prefiero tener a la gente delante.

Y los conciertos, ¿los preparáis de alguna manera especial?, ¿Tenéis algún ritual antes de salir al escenario?

No. Mira, la última vez que tocamos en Vigo, estaba sonando la intro de Black Bomber, una intro con unos aviones, y yo estaba fumándome un cigarro fuera.

Es verdad que te estábamos esperando, te estaban esperando.

El que salía a buscarme dice: Oye, me cago en Dios. Ya ves tú los rituales que tenemos nosotros. Nosotros lo único que sí es que elegimos el setlist, porque al principio, cuando tienes un disco, tocas todos los temas y punto, pero ya van tres discos y no puedes meter todos los temas, haces un setlist y lo preparas un poco. También hay veces que sí que tenemos en cuenta dónde vas a tocar, porque como tenemos el estilo un poco metalero, pues se procura coger temas que casen con donde vamos a tocar y con el público que vas a tocar. Pero es lo único que tenemos, aquí no hay rituales ni nada [risas]. Ya te digo, cada uno va por su lado y hay veces que está empezando el concierto y está uno fuera fumando el cigarro y bebiendo una cerveza tan tranquilo. Luego me echaron la bronca. La verdad, somos muy poco profesional en ese sentido [risas]. Somos una banda de pueblo y punto, lo pasamos bien y ya está. Intentamos un tiempo con manager y no funcionó. No nos gusta que nos marquen cómo tienes que hacer las cosas. Entonces decidimos que, mira, hacemos las cosas como podamos, si podemos abarcar más, podemos abarcar más, si menos, menos, pero no depende de nadie. Y no nos ha hecho falta porque no somos un grupo que busquemos conciertos para hacer una gira, porque al final de eso se aprovechan muchísimo las salas. No es lo mismo que tú pidas para tocar y que te van a cobrar esto o lo otro, a que te llamen. Desde que decidimos eso, por ejemplo, la condición del grupo ha cambiado muchísimo. Nos llaman, porque tenemos la suerte de que nos llaman, podemos decidir dónde tocar, dónde no. Como en el Metal Nostrum Fest, se nos trata de putísima madre cuando nos llaman y no tenemos ningún tipo de problema con nadie, ni malo rollo, ni nada. Entonces, ¿somos poco profesionales? Sí, ¿pero lo pasamos de puta madre? Sí. ¿Y la peña de Vigo se lo van a pasar de puta madre? Seguro. Seguro que sí. Sí. Sin duda alguna.

¿Cómo está la escena por ahí, en el Bierzo, en León? ¿Qué tal en general?

Fatal, tío. El sábado que viene tenemos un concierto aquí en Ponferrada con una banda de Vigo precisamente, con No One Alive, y una banda de Madrid que se llama GreySoft, que también han estado por Vigo. Son conciertos que les debemos a ellos, de cuando una vez tocamos en Madrid con ellos, otra vez en Vigo con ellos. Y nos ha costado sacar adelante esto, lo que no está escrito, ¿por qué? Porque no hay peña, no hay público. Esto no es una ciudad para el rock and roll. Lo hemos intentado varias veces. Se cae la fecha porque el de la sala decide que no, porque no sé cuál razón. Vamos a ver si este sábado por fin sale eso y podemos saldar esa deuda que, por cierto, la hemos tenido que unificar, porque si ya pensamos en hacer un concierto un día con una banda, un concierto un día con otra banda, y se va a hacer imposible. Decidimos unificar, así que eso ya te dice mucho de cómo está aquí la escena. Por eso es lo que te digo: si a nosotros se nos va un miembro de la banda, es prácticamente imposible sustituirlo. Porque no hay peña, a lo mejor en otros estilos así de rock urbano, punk, si cae más público, porque cuando traen a Boikot, Reincidentes, grupos así, se peta. Pero por ejemplo, aquí se ha suspendido a Udo porque no se vendían entradas, se ha suspendido Barón Rojo porque no se venía nada. Lo que pasa es que nosotros tenemos suerte, que normalmente cuando tocamos aquí, si se nos llena el garito, pero es una cosa muy rara, no es normal que yo en otras bandas que he estado aquí, o he ido a ver a bandas que han venido aquí, y han habido nueve personas, u ocho personas, eso aquí es muy común, lo nuestro creo que es porque siempre que tocamos en Ponferrada solemos poner la entrada libre, no ponemos entrada. Ahora se va a ver el sábado, crucemos los dedos a ver cómo se pone. La gente, los pocos que hay, encima están mal acostumbrados, no quieren pagar. Te viene un grupo tributo a System Of A Dawn, que tuvieron hace poco y que costaba quince pavos la entrada y también se petó. Pero a lo mejor te toca una banda local y te ponen 5 pavos la entrada. ¡Uy, voy a pagar yo cinco pavos por ver a esa peña! Y las cosas son como son. Los grupos vienen de fuera, tienen sus gastos, tienen sus historias y ofrecen muchísimo, es muy interesante ver. Estas dos bandas con las que vamos a tocar, son bandas que tienen un nivel de puta madre, que no vas a tirar el dinero. Lo que pasa es que tienes que poner un poco de confianza. Porque nosotros hemos ido a tocar a Tarragona, nosotros solos, con la entrada a dieciocho pavos y se ha petado la sala. Hemos ido a Vigo y también se ha puesto de puta madre. O vas a Madrid. Y aquí la gente les escuece, sin embargo, el Merchan lo hemos vendido siempre todo de puta madre y no hay problema. Aquí es un sitio muy complicado. Ya te digo que a ver el sábado cómo solventamos las cosas.

Pues ojalá vaya bien, porque encima va una banda amiga nuestra, como son los No One Alive, así que ojalá haya suerte y salga perfecto el show.

La primera vez que fuimos a Vigo fuimos con ellos

Vamos a hablar un poquito del próximo 7 de noviembre. Que está ahí ya. Estaréis en la sala master para el Metal Nostrum Fest V junto a Vhäldemar y la banda Lapsus Mentis. ¿Qué tal la propuesta de formar parte del cartel?

Joder, me parece de puta madre, un cartelazo. A Lapsus Mentis los he estado escuchando últimamente, porque la verdad es que no los conocía, pero es lo que te digo, hay que escuchar a las bandas y saber lo que tiene y no tiene. Y Vhäldemar me parece una bandaza de la hostia, porque encima me gusta mucho la voz que tiene. Es una voz muy personal, dentro del estilo que hay en España, para mí es de las mejores voces que hay en España.

Habéis estado hace poco con ellos.

Sí, en junio, fue en Burgos, en la Plaza del Gamonal. Y es una bandaza de puta madre. También tiene un directo rompedor, también a tope, súper potente. Es una banda de estas que no te aburres con ellos. Que te sacan la botella de Jack Daniels y lo comparten con el público, lo pasas de puta madre. Así que yo creo que el Metal Nostrum Fest de este año tiene buena pinta. Yo creo que va a ser más que ameno [risas].

Creo que hemos hecho una buena combinación, una buena paleta de colores. Por un lado está Vhäldemar con su power metal épico, Lapsus Mentis con su thrash metal, y vosotros con el Heavy Metal Punky.

Creo que la propuesta encaja bien. No de estilos, musicalmente, con Lapsus Mentis no sé cómo se lo montarán en directo, pero ya te digo que con Vhäldemar y con Black Bomber la cosa va a estar buena. Vhäldemar es una banda que no pasa desapercibida. Es igual que pasa con Black Bomber, es un espectáculo garantizado ver a Vhäldemar.

¿Estáis ensayando algún tema nuevo u os vais a centrar en presentar el ‘Heading to Hell’ el día 7?

No, después del ‘Heading to Hell’ no tenemos todavía ninguno preparado para el directo. Hay temas ya por ahí. Habrá como, no sé, unos cuantos temas nuevos, pero no están listos, tienen que meter la mano cada componente del grupo para ir terminando de darle forma. Pero sí que hemos buscado temas de todos los discos, yo creo, así por igual tiene, pero uno intenta recuperar temas que no se tocaban desde hace mucho tiempo, del primer disco, del segundo disco, y son temas muy guapos. No sé yo si Vigo tendrá preparado el corazón para eso, porque igual más de uno hay que cargarlo con los pies por delante de allí. Por nuestra parte, nos gusta tener las expectativas bajas de la gente de Vigo. Normalmente recomiendo a la peña que vayan entrenando el hígado, pero creo que en Vigo no tienen problema de eso [risas].

No hemos metido ninguna balada ni nada de eso. Tampoco la tenemos [risas].

¿No os la piden?, ¿Puede haber balada de Black Bomber?

A mí me gustan muchísimas baladas, de hecho, y tengo muchas cosas compuestas, pero mira yo le tengo quitado hasta la pedalera de cambio de canal del Ampli, porque no uso la guitarra en limpio desde, yo qué sé, desde cuándo. Le tengo puesto ahí la distorsión a tope y ahí queda fijo. Pero como esto al final es una democracia, no creo que todos estén de acuerdo en meter una balada [risas]. Ese puede ser el problema, es que a lo mejor no hay quórum sobre el tema, pero estaría bien, joder, sí. Nosotros tenemos ritmos así, algunos más pausados, pero una balada, no. Pero bueno, lo voy a plantear, hombre. Voy a platicar a ver qué ocurre. Si en el disco que viene hay una balada, te puedes colgar tu parte del mérito.

Ahora vamos a conocer un poquito tus gustos a través de nuestro cuestionario rápido Metal Nostrum que siempre hacemos a nuestros invitados, y así conocemos tus gustos musicales.

Una banda que te gustaba, pero ya no te gusta: Burzum, por ejemplo, me gustaba y ya no me gusta.

Una banda sobrevalorada: Pantera.

Una banda infravalorada: Savatage.

Una banda que amas: Savatage, Manowar

Una banda de culto: Me encanta Venom, me encanta Motorhead, me encanta Celtic Frost.

Una banda que puedes escuchar una y otra vez: muchísimas, pero vamos a poner los Judas Priest.

Una banda que te hizo enamorarte de la música: Europe

Una banda que cambió tu vida: Metallica para bien o para mal. [risas]

Un placer culposo: Myley Cyrus o escuchar Kiss FM

¿Cuál es el disco más imprescindible en tu colección? Walls of Jericho de Helloween.

Una banda que te faltó ver en vivo y te hubiera gustado: Metallica, pero me hubiera gustado verlo en vivo en su momento, en la época del concierto ese de Seattle del 89.

Una banda fetiche: Manowar

Una banda ‘quitapenas’: System of a Dawn.

El mejor disco o banda que hayas escuchado en los últimos doce meses: El último disco de Sodom.

 

Para finalizar, te vamos a dejar un minuto de oro para que digas lo que quieras. Promoción, redes sociales, como ponerse en contacto con la banda, lo que quieras.

Bueno, pues la banda, ponerse en contacto es muy fácil porque el Facebook es lo que usamos como el canal principal. Si os queréis comunicar con nosotros, Facebook o Instagram, que es Black Bomber Band. Todos nuestros canales se llaman así. Si queréis ponernos como un trapo, enviar un saludo, lo que sea, ahí estaremos.  Y lo importante es que con todo lo que se ha hablado aquí, espero que haya quedado claro que los que vayan al Metal Nostrum Fest del día 7 de noviembre van a pasar una noche de puta madre ahí. Al final es de lo que se trata. La banda podemos decir, podemos hablar, todo lo que queráis, pero donde se demuestran las verdades, tanto por la parte del público como de la banda, es en el escenario. Así que si queréis saber de verdad cómo es Black Bomber, nosotros ya sabemos cómo es el público de Vigo, por eso animamos a la gente también que sea de fuera de Vigo, que se acerquen allí, porque creo que hay ahí una conexión buena y va a ser una noche inolvidable. Muchas gracias a todos y a vosotros dos, sobre todo, por compartir este rato conmigo.


Gracias a ti, Pedro. Gracias a ti. Ha sido súper agradable la conversación, súper distendida. Solo podemos agradecerte a ti, que ha sido un verdadero placer tenerte en esta tertulia. Os deseamos lo mejor para el Metal Nostrum Fest V.

Recordad: el 7 de noviembre, Sala Master Club Vigo, Vhäldemar, Black Bomber, Lapsus Mentis, no os lo podéis perder. 

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